Bella Ciao, una versión "pulenta pulenta"

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jueves, 15 de agosto de 2013

Los Límites del capitalismo argentino


Crecimiento. Tensiones inflacionarias. Competitividad.

El perfil de la economía argentina, pasados 8 años de crecimiento, incluido uno cuasi recesivo al que se le echó abundante aceite en los engranajes para permitir su funcionamiento aún a marcha lenta (sí, las metáforas mecánicas tienen su encanto, para qué negarlo) sea posiblemente la mejor forma de intentar comprender los posibles derroteros políticos para los próximos años.

1. El crudo Invierno de Manolo

A mediados del 2008, sostuve que las señales de la economía mundial indicaban la irrupción – más temprano que tarde – de una típica crisis de sobreproducción.
La recesión, hija de ésta, que sobrevino a fines de aquel año aún perdura, y la guerra comercial de todos contra todos no muestra señales de detenerse.
El Banco Central Europeo (eufemismo por “Bundesbank”) ha ratificado su apego a la ortodoxia monetarista más militante. Parados sobre la economía más productiva del planeta y sentados sobre la máquina de fabricar euros, los alemanes consiguieron con sus exportaciones lo que los panzers no pudieron hace 7 décadas. Aún así el capital germano debió presionar a la baja sobre los salarios de sus propios trabajadores.
La Reserva Federal (eufemismo por “Banco Central Mundial”) mientras tanto, ha lanzado una Licitación para la ampliación y renovación de todo el parque de impresoras, con el objeto de sostener el ritmo de emisión, que no se cansa de batir récords. Por el método de pagar con papel desvalorizado la hora de trabajo el capital yankee obtiene los mismos resultados que los ordenados teutones.
Ambas soluciones tienen el mismo punto débil: abaratar el precio de sus productos es sólo una parte, la otra – más difícil, créanme – es encontrar quién los compre y los pague. Aquí los mecanismos previstos por la OMC se vuelven contra sus propios creadores, que comienzan a recurrir a procedimientos que no figuran en el Manual de la Calidad de la citada organización. Hecha esta modesta, breve y documentada introducción, veamos que pasa en estas pampas.
2. El caliente Verano de Mariano
Finalizada la temporada estival se midieron resultados récord de consumo turístico interno. Ni siquiera el GDA pudo escapar al frío de los números y el calor de la economía. En otras clases la AUH cumple y el Bono a los Jubilados dignifica (Dos mil palitos más para avivar la hoguera).
La mejora en el índice de ocupación, y dentro de éste el aumento - sí que modesto - del universo de los que cobran en blanco frente a los negreados aportan su llamita a estos fuegos.
El estímulo a la demanda interna sigue persiguiendo el objetivo de mantener girando la perinola, evitando que esta se detenga y dictamine quién paga. O, en otros términos, mantener activo el círculo virtuoso consumo-producción-empleo, según el manual de economía "k", influido por el espanto al período 1998-2002, en el que la deflación mostró el reverso de la simpática cara que el neoliberalismo maquilló durante algunos años previos, pagando gastos corrientes con activos patrimoniales, algo así como vender las joyas de la abuela, la casa y la honra de las hijas para que algunos sigan comiendo jamón español y chocolate suizo.
Los beneficios de estas políticas, mensurables en el corto plazo, no deberían - sin embargo - impedirnos ver ciertos límites no demasiado lejanos.
En efecto, tal como en los últimos tiempos se viene sincerando, las tensiones inflacionarias no reconocen las mismas causas de hace dos décadas. El superávit fiscal implica - además de capacidad para operar sobre la economía - que la emisión monetaria se produce para convalidar el aumento en la demanda de medios de pago por parte del sector privado: el crecimiento de la actividad necesita circulante. Las tarifas vienen disminuyendo, por efecto de la inflación, año a año, permitiendo a los consumidores destinar porciones crecientes de su ingreso al rubro alimentación - por ejemplo - que no deja de crecer, cobijado en los precios internacionales de las commodities y los acuerdos entre el gobierno y la burguesía agraria que desactivaron en parte la rebelión de los propietarios y fracturaron la mesa de enlace.
Nada indica, por otra parte, que vaya a detenerse la preferencia del sistema financiero por otorgar créditos al consumo, subidos a tasas efectivas anuales que envidian banqueros de todo el mundo.
Colándose entre estas causas, como los marineros de Odiseo en la caverna de Polifemo, la inversión estatal en infraestructura y educación (por citar sólo dos elementos inflacionarios) no deja de hacer su aporte. Imprescindible, por otra parte, agrego, editorializando. En efecto, en una sociedad con NBI en alto grado la construcción de redes de agua potable y cloacales es tan necesaria como inflacionaria. Al ser actividades con una altísimo componente de mano de obra en su integración de costos pagan salarios que no se traducen en la producción de bienes transables. Es decir, no aumenta el volumen de la oferta de bienes y servicios. En palabras de ciertos referentes políticos: se van por la canaleta de las 4 comidas diarias, las zapatillas y la cuota del ciclomotor. Si bien en el mediano plazo las inversiones en infraestructura deberían fructificar en una mejora de la competitividad sistémica, no es menos cierto que en la coyuntura conspiran contra la actual.
3. El módico Otoño de la burguesía que supimos conseguir
En paralelo al virtuoso círculo de crecimiento y empleo que el consumo alienta, otras variables parecen menos beneficiosas al considerar el largo plazo. La catarata de dólares que ingresan, a cambio de porotos de soja, obliga al BCRA a comprar este producto, convirtiéndose en demandante de algo que el resto del mundo no quiere. Son, ciertamente, las desventajas de la triangulación. Argentina le vende soja a los chinos, éstos le venden baratijas a los yankis, y estos - como vienen haciendo desde Bretton Woods - le venden papel verde al resto del mundo. Como una parte - ya no tan grande - de nuestra deuda está nominada en esos papelitos, nos sirve para pagar facturas atrasadas.
El "viento de cola", la re-programación de los vencimientos de aquellas facturas impagas, y una administración austera durante el primer trienio del ciclo iniciado en 2003, bastaron para que las amenazas políticas no se tradujeran en acciones efectivas. El crecimiento económico - descrito más arriba - necesitó, en cambio, de otras acciones e intervenciones.
Como cada pecado trae su penitencia, es inútil llorar por la pérdida de ciertas virtudes si es que uno ha decidido abstenerse del celibato. Es decir: en el famoso "modelo" - parte dibujo previo y parte fruto de los avatares - se detallan, en letra chica - concedido - las contraindicaciones.
La producción de cereales y oleaginosas, aceites, carnes y demás productos del sector primario, junto a hidrocarburos y minerales representa un poco más del 50 % de nuestras exportaciones. Todas estas actividades, capital intensivas, no se resienten demasiado de la diferencia entre la evolución de los precios internos y la cotización del dólar.
Las exportaciones industriales, por el contrario, sufren la devaluación de Obama, mientras se persignan y le prenden velas a la política monetaria brasileña.
Siendo Brasil el principal destino de nuestras exportaciones industriales mejora la performance expresada en el tipo de cambio multilateral, su reverso es que cada vez cuesta más exportar a otros destinos, o - la otra cara de la moneda - es cada vez más barato importar productos industriales y sustituir producción local.
El éxito del modelo, se ve, contiene el germen de su propia debacle.
Ahora bien, dado que la preeminencia, imperio o simple soledad de la economía a la hora de digitar nuestras pobres existencias es una religión que profesan los liberales (y algunos marxistas sui generis) aquellos que comulgamos en el altar de la política deberíamos poder atrevernos a pensar en alternativas que emparchen, remienden, renueven, relancen o – más sencillamente – propongan continuidades virtuosas y rupturas con los vicios.
¿Qué propuestas podrían llenar estos requisitos?
Parafraseando al general, diríamos: "Los hay combativos, los hay contemplativos, ortodoxos o heterodoxos, pero devaluadores somos todos". Con lo que estamos como al principio, como después de visitar al Oráculo: la respuesta la tiene que dar cada uno según su leal saber y entender. Según sus principios ideológicos in-negociables o sus alianzas de clase pasajeras.

La dinámica social, después, derivará hacia nuevas pantallas y desafíos a superar.
udi, mediados de 2011





jueves, 13 de diciembre de 2012

Empresas recuperadas

Empresas recuperadas

Cuando una empresa cierra, se habla, en ocasiones, de cierta "Colusión de derechos" entre el derecho de propiedad y el de los trabajadores a percibir sus acreencias contra la empresa fallida. Nadie ha dicho que la vida es un jardín de rosas, y menos la economía, a la que hay que expurgar de su espeso velo de tecnicismos matemáticos, con los que el neoliberalismo intenta presentarla como una ciencia "dura", con inexorables leyes, como las físicas. Ocultan, hábiles tramoyistas como son - al servicio del capital - que las formaciones económico-sociales son construcciones humanas, que dependen de las relaciones de producción que se establezcan, y como tales - construcciones - son pasibles de ser modificadas, perfeccionadas, o aún abolidas.
El derecho de propiedad, con todo y ser antiquísimo, no es más que eso, una convención entre los seres humanos, que aceptan la posibilidad de la apropiación individual del entorno por parte de algunos. Cierta visión vulgar e interesada del marxismo postula que la abolición de la propiedad privada conllevaría una ruptura de ciertas estructuras inmanentes en la psique humana. Nada mas lejos de la verdad, Marx en realidad demuestra que la burguesía es la primera "expropiadora", que es la clase dominante quién se "apropia" de nuestro trabajo. Solamente la abolición de la propiedad privada "de los medios de producción", nos liberará y permitirá ser propietarios, ante todo, de nuestras vidas, nuestros cuerpos y elfrutode nuestro esfuerzo. Por lo tanto, y desde una perspectiva marxista, el derecho de los trabajadores se ubicará siempre en la cúspide de la pirámide jurídica,
teniendo primacía por sobre los derechos de la burguesía o del estado que la representa y defiende.
¿Por qué motivo tendrían los trabajadores que asumir las deudas contraídas por los capitalistas? Estas deudas no tienen carácter transitivo respecto a los bienes tangibles o no con los que los trabajadores cobran en parte las acreencias que tengan hacia el capitalista. Incluso las mismas leyes clasistas que la burguesía ha creado para reproducirse y disciplinar al trabajador no pueden dejar de reconocer - so pena de corto circuito lógico - que una vez utilizado el capital físico y las acreencias de la empresa fallida para saldar las deudas con los acreedores privilegiados se pagará - si hubiese remanente - a los demás acreedores. Naturalmente que en los hechos esto nunca se produce, en la enorme mayoría de los casos los capitalistas dejan de pagar primero los impuestos, en segundo término el salario indirecto (aportes sociales, jubilación, etc.), después los salarios de bolsillo, y en último término las materias primas, insumos y servicios provistos por otros capitalistas. Esto es asi por una sencilla razón: mientras deja de pagar impuestos y salario indirecto mantiene la producción y las ventas. Obtiene la rentabilidad que su posición en el mercado no le permitía por el expediente de no pagar algunos de sus costos. (Cabe aclarar que la merma en la rentabilidad puede provenir de causas externas, como recesión, pérdida de mercados por variaciones en el tipo de cambio; o internas, por baja productividad de su parque de maquinarias, o déficit en la escala de su producción).
La continuidad de la secuencia es la apelación a sus trabajadores para que asuman el costo de la situación, aceptando una rebaja en sus salarios nominales (aumento absoluto de la tasa de plusvalía) o postergando su cobro hasta una tanto hipotética como lejana "reactivación". Llegado al punto en que ni siquiera dejando de pagar los salarios se sostiene la rentabilidad es cuando el capital suelta lastre y tira la toalla sin pagar las cuentas de sus acreedores comerciales por materias primas e insumos. Esta historieta es - por supuesto -una generalización para la mejor comprensión del fenómeno, no quita que en algunos casos se haya producido alterando el orden de los factores. Los derechos de los capitalistas acreedores, entonces, se ven agredidos por el capitalista fallido, y no por los trabajadores, que sólo actúan en defensa de sus legítimos derechos.
Pero todo esto tiene su miga, a la que conviene desmenuzar. ¿Por qué "fábricas recuperadas"? Como la utilización del lenguaje no es inocente, ni neutral, sostengo contra viento y marea la utilización del significante "recuperadas". Y eso también guarda relación con la forma y estructura, productiva y distributiva, que asuma la empresa que los trabajadores inicien, así como la figura jurídica que los incluya.
Las preguntas: "¿Y la nueva empresa cooperativa, no es capitalista? ¿O sus insumos y gastos tampoco van a pagar?" son pertinentes, ¡Cómo no!
La primer pregunta, y como el lenguaje no es neutro, asume que la empresa recuperada se constituirá inevitablemente como "cooperativa". Presentada de este modo, la respuesta es unívoca: SI. Las empresas cooperativas actúan, hacia su interior, y en principio, de modo diverso a la empresa capitalista, con diferencias que si bien pueden ser importantes - hasta cruciales - en las formas de organización interna, asignación de recursos, toma de decisiones y distribución de beneficios, no resultan - estas diferencias hacia dentro - decisivas a la hora de interactuar con el entorno capitalista puro y duro. Al acudir al mercado capitalista la empresa cooperativa debe asumir su lógica, que se puede enunciar en tres palabras: "Maximización del beneficio". Dado que estamos asumiendo la lógica del mercado deberemos forzosamente coincidir en tres puntos:
1. Las materias primas, insumos, energía, impuestos, créditos y amortizaciones de capital los obtendrá - en el mercado - a los valores que cualquier empresa de similar tecnología y escala consigue. Por consiguiente aquí el precio que pague por estos costes de producción será el promedio de los precios de mercado.
2. Los precios de venta encontrarán su tope en la competencia que otros agentes económicos le planteen, al igual que cualquier empresa capitalista que acuda al mercado a ofrecer su producto o servicio. Aquí, entonces, tampoco tendrá diferencias con sus concurrentes.
3. La inevitable conclusión es que la única manera de reducir costos y obtener beneficios está en pagar el menor precio posible por el trabajo que se incorpora en el proceso productivo. Como en toda empresa capitalista - pues - obtendrá beneficios aumentando la tasa de plusvalía, es decir, reduciendo el tiempo de trabajo por cada unidad producida. Esto se puede lograr incorporando tecnología, que permita realizar la misma producción con menos trabajadores, o reduciendo el precio que se paga por el tiempo de trabajo que se aplique a la producción de cada unidad. En este sentido, la disyuntiva es de hierro, no hay otras alternativas.

A modo de resumen: La empresa recuperada que se constituya como "cooperativa" será, inevitablemente, capitalista, dado que actúa enmarcada en el modo de producción capitalista. Deberá pagar sus insumos y gastos y obtener beneficios, de la única manera que el modo de producción capitalista lo permite: aumentando sin cesar la tasa de plusvalía, como forma de contrarrestar el rendimiento decreciente de la tasa de ganacia, ley general de la economía capitalista que explica la tendencia centrípeta del capital y su proceso de concentración.
Pero todo esto, al final, es sólo filosofía, y ya alguien dijo que durante siglos los filósofos se afanaron por explicar la realidad, cuando de lo que se trata es de cambiarla. En esta línea, entonces, volveremos unos pasos atrás.
¿Por qué debemos insistir en el concepto "recuperación" de las empresas, y no cualquier otro?
La recuperación implica una "re-apropiación" de algo que le pertenece a los trabajadores y les fue arrebatado. No sólo que una empresa "fallida" es recuperada como unidad productiva luego de ser cerrada, abandonada o vaciada por los capitalistas. El significado último de la "recuperación" alude a la verdad oculta por los espesos cortinajes de las relaciones de producción establecidas: la verdadera propiedad de los medios de producción le pertenece a aquellos que los utilizan, a los que con la maravillosa propiedad que tiene el trabajo humano usan los medios de producción para generar mucho mas valor que el costo de los materiales que se utilizan en el proceso demanda, y desnuda que -hasta producida esa recuperación - ese plusvalor fue apropiado por el capital, retribuyendo al trabajador con la menor cantidad de valor posible.
No, las palabras no son inocentes, aun cuando sean utilizadas sin plena conciencia de su polisemia. Recuperar empresas, pues, es devolver la propiedad de los medios de producción a quienes los ponen en marcha y utilizan para crear valor: los trabajadores.
Udi, marzo de 2011

martes, 24 de enero de 2012

De Moreno a Moreno, 200 años de historia argenta.

200 Años de Historia Argentina, mírela por dónde la mire. Vida, muerte, prosperidad o desolación en este país se dirimieron por la llave de este edificio. Algunos lo dejaron cerrado y sin uso así hayan llegado por las lanzas, las bayonetas o los votos. Otros lo usaron, con aciertos y errores.
¡Salute a los polémicos que se lo tomaron en serio!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Instituto de Revisionismo Histórico, IRH y ART

Hace unos días, mis estimados y (cada vez más) escasos seguidores, este polígrafo, de nula fama y vulgares temáticas, especuló sobre la composición del gabinete de ministros que acompañarían la segunda presidencia de nuestra actual primera mandataria.
Allí, sin mayores explicaciones, vuestro cronista supuso que esta - digamos - 2da. etapa, tendría algunas marcas reconocibles: "Una equilibrada dosis de izquierda cultural, para sostener el relato (sin comillas) y derecha económica, para aplicar el ajuste (también, sin comillas) necesario."
Poca repercusión tuvieron estas palabras, a fuer de sinceros. Sin embargo, el correr de los días nos deparó alguna que otra novedad, que sin llegar a ser sorpresa para quién esto escribe, indujo perplejidad en muchos otros.
La creación del Instituto de Revisionismo Histórico podría, supone este escriba, inscribirse dentro de un conjunto de medidas tendientes a colmar las expectativas y deseos de quienes se reconocen en tradiciones culturales de la izquierda nacional, por ejemplo.
Años ha vuestro polígrafo desafió la paciencia de muchos doctos profesores del Departamento de Historia de la UNR citando a figuras que hoy suenan reivindicadas por la creación del IRH.
De Pérez Amuchástegui a Jauretche, de Hernández Arregui y su "Formación de la Conciencia Nacional" y sus polémicas con Sábato a Scalabrini Ortiz con su documentada investigación sobre los ferrocarriles. Y hay más, claro. ¿Cómo no dar cuenta de la brillante prosa del colorado Ramos y su saga "Revolución y Contrarevolución en la Argentina"?
Bienvenido pues, el IRH, tanto para rescatar nuestra historia, como para confirmar las previsiones de este humilde cronista.
La segunda parte de la especulación sobre los cargos ministeriales tiene, no lo negaremos, aristas más polémicas. No es de buena educación, nos inculcan, andar citándose a uno mismo todo el tiempo, pero - como ya lo sabrán los tozudos seguidores de esta bitácora - el polígrafo del Barrio La República nunca se ha caracterizado por ser devoto de la corrección política ni le ha esquivado el bulto a la discusión. Es así como en ciertos ámbitos no muy inclinados a la apreciación de matices y paleta de colores puso este escriba su molesta pica, postulando que no todo es igual, y que el interés de los trabajadores y las clases subordinadas es el desarrollo de las fuerzas productivas.
Allí se dice: "En la relación dialéctica entre las clases, sus enfrentamientos estructurales o sus alianzas coyunturales en función de la relación de fuerzas, el proletariado y sus clases aliadas "pueden" aprovechar la debilidad estructural del capital vinculado al mercado interno en su disputa con aquella fracción orientada hacia la exportación para obtener mejoras y fortalecerse en vista a una posición superior desde la cuál continuar la lucha.El peronismo, como proyecto burgués, propone la conciliación de las clases, en aras de consolidar la dominación del capital. Pero entenderíamos muy mal al capital si creemos que su objetivo es la consolidación de su dominio social. Este es un medio, el objetivo - siempre lo fue - es la maximización el beneficio. Ocurre que éste objetivo según si su producción se vuelca al mercado interno o no, puede desarrollar o retardar el desarrollo de las fuerzas productivas. El interés del proletariado es su desarrollo (no cualquiera, por supuesto), por tanto, ante una situación en la que un proyecto propone (y va cumpliendo) parte de este programa y otro bloque burgués anuncia políticas que llevan hacia su retroceso, la opción es clara."
Quizás necesite alguna aclaración, dirán los refutadores de leyendas. Pues bien, replica vuestro polígrafo, más amante de la poesía pero devenido en duro analista de los fenómenos sociales, en pocas palabras sería así: entre la pena y la nada elijo la pena.
Hecha esta pertinente aclaración, volveremos - dado que en este humilde blog se hace lo que los lectores piden - al objeto primero de estas líneas: "Una equilibrada dosis de izquierda cultural, para sostener el relato y derecha económica, para aplicar el ajuste ..."
Hace un año ¡Caramba! en esta página se interpretaron ciertas señales como, digamos, una "leve corrección del rumbo". Sin dar, por otra parte, a esto más que una relativa importancia.
Allí decía este cronista: "...los tiempos políticos cortos imponen medidas redistribucionistas, se sabe: las elecciones se ganan por izquierda, aunque las llamas de las tensiones inflacionarias inherentes al modelo hoy, nos chamusquen un poco.
En el mediano plazo, sin embargo, se impone relanzar un nuevo ciclo de acumulación, es decir: inversión y ahorro.
Como la generación de riqueza tiene un único origen, que es el trabajo, esto implicará un nuevo paradigma redistributivo: hacia arriba. Allí, estimo, tropezarán con los límites del capitalismo argento"
Ya en el curso de este trascendental 2011, allá por Junio, vuestro dubitativo anfitrión se preguntaba si acaso no se estaba llegando - económicamente, lo que quiere decir: políticamente - a ciertos límites. Siempre atento a buscar respuestas que nadie pide a preguntas que nadie se hizo el polígrafo del Barrio La República, a la sazón quién con esto prosigue aburriendo a sus lectores, decía: "El éxito del modelo, se ve, contiene el germen de su propia debacle. Ahora bien, dado que la preeminencia, imperio o simple soledad de la economía a la hora de digitar nuestras pobres existencias es una religión que profesan los liberales (y algunos marxistas sui generis) aquellos que comulgamos en el altar de la política deberíamos poder atrevernos a pensar en alternativas que emparchen, remienden, renueven, relancen o – más sencillamente – propongan continuidades virtuosas y rupturas con los vicios."
El correr de los meses, con la (buena) nueva de un categórico triunfo electoral que obró como óleo santo sobre la legitimidad del actual gobierno, fue revelando que los avatares económicos del hemisferio norte no pasarían sin algún impacto sobre las cuentas fiscales, los bolsillos de los contribuyentes y las asistencias sociales, parecería incluso.
En este sentido, el gobierno ha tomado medidas que no por demoradas dejan de ser bienvenidas.
Y otras ¡Por fin, allá vamos! que no por sospechadas deberían dejar de ser repudiadas: púdicamente el diario Página/12, comenta sin citar: "También reclamó un acuerdo entre sectores para reducir la incidencia de los juicios por accidente en la construcción"
Bellas palabras, para relatar que el gobierno, preocupado por no lesionar la necesaria rentabilidad de la industria de la construcción promueve mejorarla por la vía de reducir la litigiosidad. Si ya está la ART, que le pagará a los deudos, ¿Para qué abrir segundas vías de reclamos ante el fuero civil?
Las recatadas expresiones de apoyo a la iniciativa por parte de los capitalistas de la construcción no deberían llamarnos a engaños: es por el bien de los trabajadores. De respetar medidas de seguridad, ni hablar, sería de mal gusto en ciertos ámbitos.
El polígrafo del Barrio La República, poco afecto a definiciones tajantes y partidario de contar los porotos propios y ajenos para saber si pelear o negociar, no le huye el cuerpo a la contundencia en este caso: Así no, Cris, así no.
En la certeza de que nada de lo que aquí se dijo le importará a nadie, no dejará vuestro escriba de romper una lanza más, por blanda que su asta sea, desde el mismo lado de la trinchera en el que siempre estuvo. Sin necesidad de correrse ni un cachito, mis estimados.
Buenas noches !


jueves, 27 de octubre de 2011

Cavallo pervive en Proyecto Sur !


El IPPS, más conocido por su nombre completo "Instituto de Proyectos de Proyecto Sur" (las mayúsculas en el original), rompe lanzas por la convertibilidad.
Pasen y vean (acá), lo que dice su director, el Dr. Félix Herrero: "las reservas del Banco Central que exceden de los fondos necesarios para garantizar la emisión monetaria también se vienen reduciendo a porcentajes que la narración, el relato y el modelo no pueden recrearlas."
¿Alguien le dirá a esta simpática gente que la economía argentina dejó de comportarse como "Caja de Conversión" allá por inicios del 2002?
El artículo, redactado a las apuradas, casi como este post, incurre en "intencionismo" de alta escuela. El decreto 1722/11 es acertado, pero sus intenciones son malévolas e inconfesables.
Uno tendería a suponer que la penosa enfermedad que aqueja al líder del espacio político al que tributa el instituto se ha pandemizado en sus claustros y no guardan recuerdo alguno de este reportaje (acá) que alguna vez Pino Solanas le hiciera al general Perón: "Y el bruto es siempre peor que el malo, porque el malo suele tener remedio, el bruto no. He visto malos que se han vuelto buenos, jamás un bruto que se haya vuelto inteligente"

jueves, 20 de octubre de 2011

Repudio, inmediato, sin peros.

Esto escribí en Octubre pasado. Aqui va de nuevo, sólo destaco una palabra, ya saben cuál.
La muerte de un joven, un militante, debería concitar el repudio unánime e inmediato.
Desde estas líneas, por lo menos, así se dice: No hay modelo de inclusión de mayorías que soporte el asesinato como método.
Y no me vengan con la "interna". Los rompehuelgas, los Pinkerton sólo defienden una cosa: al capital.
Nada más, hoy es un día de luto para cualquiera que se reivindique como parte de lo nacional y popular.
Si el asesino es un policía bonaerense, neuquino o un patotero de un sindicato, su objetivo es el mismo: defender al capital.
La trinchera es muy ancha como para ignorarla, y vos, chabón: ¿de qué lado estás?

jueves, 8 de septiembre de 2011

Israel teme a la Justicia internacional




Página/12
07-09-11

Está muy claro en un cable caratulado como “secreto” que el embajador estadounidense en Tel Aviv, James B. Cunnin-gham, envió a la Secretaría de Estado el 23 de febrero del 2010 luego de reunirse con el abogado general militar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Avichail Mandelblit (//wikileaks.org, 30-8-11). El ministro de Justicia de la Autoridad Palestina (AP), Ali Kashan, había solicitado al fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, que se investigaran los crímenes de guerra israelíes cometidos desde 2002 en los territorios palestinos ocupados, incluida la llamada Operación Plomo Fundido, que segó la vida de 1400 pobladores de Gaza.
Mandelblit reiteró en el encuentro la demanda de que EE.UU. sostuviera “públicamente que la CPI no tiene jurisdicción legal para pronunciarse sobre ese operativo porque Gaza carece de estatuto de Estado”. No se quedó ahí: advirtió que si la demanda de la AP se concretase, “para el gobierno israelí sería la guerra y manifestó su expectativa de que EE.UU. ayudaría a la AP a comprender la gravedad de sus acciones”. “El embajador afirmó –agrega el cable– que EE.UU. ha presionado con firmeza a la AP para que desista de esas actitudes y ha recibido la promesa de que la AP congelaría tales intentos.” Asistía a la reunión el coronel Liron Libman, jefe del Departamento de Derecho Internacional de las FDI: “Señaló que la cuestión de la CPI era la más peligrosa para Israel”. Hay al menos 1400 razones para que así sea.
Mandelblit expresó además la esperanza de que el llamado Informe Goldstone “se desvaneciera”. Se refería al que preparó la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre el conflicto de Gaza, encabezada por el juez sudafricano Richard Goldstone (www.ohchr.org, 23-9-09), en el que se registra la represión de Hamas contra opositores políticos, pero sobre todo se documentan largamente, entre otras agresiones, los ataques deliberados de las FDI contra objetivos civiles. “A partir de los hechos determinados –señala el informe– la Misión llega a la conclusión de que la conducta de las fuerzas armadas israelíes supone graves infracciones al Cuarto Convenio de Ginebra en relación con las muertes indiscriminadas y el deseo deliberado de causar sufrimiento a personas protegidas... También llega a la conclusión de que la decisión de atacar y matar arbitrariamente a civiles palestinos constituye una violación del derecho a la vida.”
Se entiende que Tel Aviv exigiera el “desvanecimiento” del informe. Mandelblit aseveró que las acusaciones de que Israel habría violado el derecho internacional durante la Operación Plomo Fundido “serían claramente insoportables” para su gobierno y el pueblo israelí en general. Para los palestinos, más insoportable habrá sido padecer los hechos que las motivan.
Esta filtración de Wikileaks no parece casual. En el próximo período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que tendrá lugar del 13 al 30 de septiembre, se discutirá una petición elevada por la AP: que se declare la existencia del Estado Palestino, en cumplimiento de la resolución 181 de ese organismo, adoptada en 1947. Si esto sucede, se haría añicos el argumento que Tel Aviv esgrime para impedir que la Corte Penal Internacional eventualmente investigue y juzgue los crímenes de guerra perpetrados en Gaza. Y mucho más, desde luego: sería un duro obstáculo, sancionado por la comunidad internacional, para concretar el objetivo de un Gran Israel que incluiría los territorios palestinos que Israel ocupó militarmente en 1967 y que además, desde hace años, está ocupando mediante la imposición ilegal de asentamientos. Se estima que el número de colonos asciende ya a medio millón.
Washington y Tel Aviv han instado a la AP a abandonar su demanda, pues aunque fuera satisfecha –puntualizaron–, nada cambiaría sobre el terreno. Es decir, el gobierno israelí le destinaría a esa decisión la misma indiferencia que ha mostrado ante otras muchas de la Asamblea General. Antes, por el contrario: el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, declaró que si los palestinos acceden al estatuto de Estado, Tel Aviv se sentiría en libertad de anexar aún más territorio de Cisjordania (//nationalinterest.org, 10-8-11).
Israel, sin embargo, cabildea con frenesí ante los países miembros de la ONU para impedir que la solicitud de la AP sea aprobada. Cabe preguntase por qué: Tel Aviv teme que el reclamo palestino confirme las fronteras de 1967, que borró la ocupación militar israelí. El primer ministro Benjamín Netanyahu ha dicho más de una vez que se inclina por la existencia de los dos Estados para solucionar el conflicto. Por sus actos pareciera que más bien prefiere anexar a Israel la mayor parte de Cisjordania. Si la ONU reconociera a un Estado Palestino a partir de esas fronteras, muy difícil le resultaría a Tel Aviv persistir en la colonización de tierra ajena.

jueves, 11 de agosto de 2011

“Yo quería las zapatillas buenas”

Por Andrea Homene *

Jonathan fue abatido por la policía “en un enfrentamiento”, aunque luego la autopsia reveló que presentaba tres orificios de bala con entrada por su espalda. Jonathan no fue noticia en los periódicos. Como no lo son muchos de los jóvenes que aparecen muertos en los pasillos de los barrios carenciados.

La condición de ser humilde y morocho define un sector de la población adolescente con mayores probabilidades de ser víctimas de excesos en la represión.

Pero Jonathan, a quien traté, es un caso testigo del fracaso de las instituciones: desnutrición en su infancia, con la consecuencia de déficit intelectual; abandono temprano de la escolaridad, sin que se hayan tomado medidas desde la escuela para que el chico retomara los estudios cuando dejó de asistir a clases a los 8 años; consumo de drogas, y a su madre le fue imposible lograr que su hijo fuera internado en algún centro de rehabilitación del sistema público; en cambio, alojamiento durante un año en un “centro de recepción” de régimen cerrado; muerte en la calle con tres impactos de bala en su espalda, por la policía. Todo en 16 años.

Cuando entrevisto a muchos de estos jóvenes en conflicto con la ley, se reitera un factor: la expectativa de vida que tienen para ellos mismos rara vez supera los 25 años. Me pregunto entonces qué ha pasado con ellos, cómo ha sido su vida hasta ese momento (ninguno supera los 17 años), para que su existencia transcurra en una inmediatez que resulta dramática: carecen de la posibilidad de proyectarse en un futuro que contemple alguna ilusión; están habituados a la muerte de sus pares, de modo tal que no los inquieta demasiado la posibilidad de morirse o de ser muertos por la policía; han padecido en su mayoría la pérdida de padres o hermanos de manera trágica y temprana. Atravesados por el discurso capitalista, anhelan “tener para ser”, del mismo modo que muchos otros jóvenes, con la diferencia de que ellos no cuentan con la posibilidad de pensar que algo de aquello que quieren pueda ser alcanzado a mediano o largo plazo, y muchas veces esta imposibilidad dispara conductas delictivas que acortan la distancia entre lo anhelado y su obtención: “Quería las zapatillas buenas y no me las iba a poder comprar nunca”, es fórmula reiterada. La impotencia los lleva al acto.

Se sabe que la castración inaugura el campo del deseo, que “eso que falta” constituye el motor que impulsa la búsqueda de ese encuentro siempre fallido, pero que a la vez justamente por eso es incesante. Pero para que esta operación castración, fundante del sujeto en tanto deseante, se lleve acabo más o menos eficazmente, es condición previa la existencia de un Otro que aloje y haga objeto de su propio deseo a ese sujeto en constitución. Cuando el Otro se ve imposibilitado de constituir como objeto de su deseo a ese niño, el proceso de libidinización se ve seriamente afectado. Y un niño escasamente libidinizado dispondrá de escasa libido para poder sostenerse en el aprendizaje y en la actividad cotidiana.

La falla en la función materna puede detectarse en muchos casos de menores en conflicto con la ley. Un error frecuente es suponer que la instancia que falló es la paterna, normativizante, y promover supuestas soluciones tendientes a instalar o reforzar esa función: esto favorece un deslizamiento hacia lo punitivo que difícilmente modifique la posición del sujeto.

En el abordaje de los jóvenes en conflicto con la ley se pone en evidencia que ciertos movimientos en la posición subjetiva sólo son posibles en la medida en que el joven encuentra un Otro capaz de alojarlo en el campo del deseo, reduciendo la exposición al goce del Otro; esto promueve la asunción de la responsabilidad subjetiva.

El recurso del castigo o la punición acentúa, por el contrario, dicha exposición al goce; refuerza un circuito de goces en los que tanto el sujeto como el otro son tratados como objetos para la satisfacción pulsional no mediatizada por el deseo.

Si el tratamiento que se aplica a quien ha transgredido la ley consiste en la exhibición de un poder que humilla al sujeto, objetalizándolo, y mostrándole cómo resulta posible gozar al otro impunemente, no será extraño que, al salir en libertad, ese sujeto reincida en conductas transgresoras aún más crueles que las que causaron su detención.

* Psicoanalista. Perito psicóloga en la Defensoría General de Morón.

martes, 26 de julio de 2011

ANTE LAS MANIOBRAS DEL PRO RESPETAR LA LEGITIMIDAD DEL VOTO Y LA LEGALIDAD VIGENTE


El escrutinio provisorio llevado adelante por el Tribunal Provincial

Electoral dice que elMovimiento Proyecto Sur ha sacado 59.924 votos, el
3,59 por ciento de los votos válidos. Es decir que Carlos del Frade es el
diputado número 14 entre los 22 que integran la minoría legislativa a
partir del 11 de diciembre.

Así lo determina el llamado "Manual Electoral Santa Fe 2011" que confirma
la vigencia de la ley 12.367 que establece un mínimo del tres por ciento
(3%) de los votos afirmativos válidos emitidos, en la categoría electoral
respectiva para participar en la distribución de los cargos de diputados.

El Tribunal Electoral de la Provincia, por otra parte, ha indicado que no
emitirá comunicado ni opinión sobre la distribución de cargos hasta que no
concluya el escrutinio definitivo que comienza el miércoles,
contrariamente a versiones mediáticas.

De tal forma, el Movimiento Proyecto Sur ante las maniobras legales y
política de la Unión PRO de colar en la Legislatura al séptimo candidato
de su lista, advierte a la población en general que la banca lograda por
del Frade no solamente está fundamentada en los votos de casi 60 mil
santafesinos sino también en la legalidad que le dio marco a todo el
proceso eleccionario.

Que el PRO pretenda que se tome en cuenta una legislación emanada en los
tiempos del terrorismo de estado es un problema político que no debe poner
en duda lo firmado por el gobernador de la provincia, Hermes Binner, la
vicegobernadora, Griselda Tessio, el ministro de Justicia y Derechos
Humanos, Héctor Superti y la mismísima secretaria electoral, Claudia
Catalín en el ya citado "Manual Electoral Santa Fe 2011" que le dio
sustento y marco legal al proceso eleccionario vivido el 24 de julio.

Convocamos a toda la población santafesina a estar atenta ante este tipo
de maniobras que quieren restringir la democracia de acuerdo a intereses
que tienen poco que ver con el necesario pluralismo ideológico.


Carlos del Frade
0341- 155 196 286

martes, 21 de junio de 2011

2010: Cris 4 - Binner 0; 2011: Cris 1 - Binner Abandono

"Hay que tocar intereses poderosos"

Acompañada por todo su gabinete, Cristina Fernández de Kirchner consideró: "Hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen porque si no la solidaridad es un ejercicio retórico". Lifschitz y Binner recordaron a Belgrano.

"(...)a través de los discursos del intendente Miguel Lifschitz y el gobernador Hermes Binner, que en ese orden resaltaron la figura del creador de la bandera y apostaron por la unión de los argentinos para "ganar la batalla de la solidaridad", como afirmó el titular del Palacio de los Leones. A su turno, Fernández de Kirchner, que más tarde confió estar emocionada ante tanto fervor, fue más allá al señalar que "hay que tocar intereses poderosos para lograr la solidaridad, hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen porque si no la solidaridad es un ejercicio retórico, y la generosidad es sólo un discurso para las campañas".

Según la presidenta, "la liberación hubiera sido imposible sin ese general al frente del Ejército del Norte, sin ese Exodo Jujeño, en el que miles de argentinos quemaron sus pertenencias para que nada quedara ante el invasor, que pretendía seguir sojuzgándolos. Allí fueron los pobres atrás de Belgrano. Algunos ricos que se negaban a donar lo que tenían y preferían negociar fueron fusilados por Belgrano por traidores a la Patria. Esa parte de la historia siempre se han olvidado como si hubiese sido una historia de dulcificación, sin conflicto, o sin pelea".

En uno de los pocos contrapuntos de una jornada caracterizada por la convivencia política -que pudo observarse a simple vista a partir del cruce intermitente de funcionarios nacionales, provinciales y locales en el palco oficial Fernández de Kirchner dijo que "muchas veces, cuando hay que tocar intereses poderosos, para hacer esas cosas que decía Miguel Lifschitz, para esas cosas que recordaba Hermes Binner, para poder ejercer la solidaridad con los pobres, hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen porque si no la solidaridad es un ejercicio retórico, y la generosidad es sólo un discurso para las campañas. Yo quiero una Argentina de políticos, legisladores, gobernadores, e intendentes que se jueguen junto al pueblo como lo hacía Belgrano, sin importar si muchas veces eso nos cuesta cosas". "


miércoles, 8 de junio de 2011

Por Hebe, Diciembre de 2001



Españoles, qué valientes que sois los hijos de... España

Durante muchísimos años, tal vez siglos, España gozó del dudoso privilegio de figurar al tope del ranking europeo (y por qué no, universal) del atraso, oscurantismo, analfabetismo, opresión a las minorías regionales e intolerancia a la libertad de conciencia. (Repasar si no la historia del Santo Oficio)

Si bien dejaron de quemar personas hace ya un tiempo no es menos cierto que hasta hace treinta (30) años todavía aplicaban el garrote vil, método de ajusticiamiento que a una gran cantidad de españoles les encantaba presenciar como forma de entretenimiento, para no hablar de las multitudes que cada fin de semana se reúnen a aplaudir la martirización de animales criados con ese fin específico. Qué valientes que sois los hijos de... España, coño!

Naturalmente que todo español bien criado reprendería a su hijo si lo encuentra torturando al gato: Niño, deja ya de joder con el pobre felino, que eso es cosa de adultos, cómo se sabe!

Pero, bueno, hoy día los españoles se consideran europeos, es decir: gente de primera, y por lo general no ven con buenos ojos a las distintas oleadas de "sudacas" o magrebíes que pugnan por ingresar al primer mundo por una de sus puertas, que de eso se trata, pues.

Les han dado el rol de porteros de Europa, y ellos tan contentos. De la limosna que la OTAN dejó caer para que Felipillo firme la incorporación que ni siquiera Franco había signado construyeron los españoles su capitalismo de segunda, con porcentajes históricos de paro (desocupación) de los cuales nadie se enorgullecería. Claro, ésta vez algo aprendieron, no había que desaprovechar la segunda oportunidad histórica de acumulación primitiva de capital basada en la expoliación, la rapiña, el soborno descarado y el vaciamiento de las empresas que las sometidas economías latinoamericanas les entregaron (Aerolíneas Argentinas y Viasa, por ejemplo). Y allí va España, la misma que hasta hace sólo tres décadas aún expulsaba trabajadores hacia Sudámerica, Francia, Suiza y Alemania, por ejemplo. La misma España que soportó una dictadura de más de treinta años y echó (cuando no fusiló) a sus mejores hijos.

Y en su nuevo papel de porteros y gendarmes de las fronteras europeas se los nota un poco... cómo decirlo... Ensoberbecidos?

Pero su canalla sigue siendo la misma, las mismas recuas que siglos atrás expulsaban judíos y arabes ahora asesinan agricultores que laboran en las tareas que ya no les resultan agradables a los nuevos europeos. Es que ser europeo es tan, pero tan agradable. Decid la verdad: No os produce un cosquilleo en la entrepierna saber que estais en compañia tan selecta como los piratas ingleses, o los rudos teutones?

Vale, hombre, que no todos han de ser así!

Pues claro, los hay intelectuales. Y esos son los peores, como sus filósofos de cuarta que se dan el lujo de pontificar sobre democracia y tolerancia. Meritorios herederos de los que mendigaban el pan en la revista "SUR" allá por los treintas, y recomendaban a los argentinos dirigirse "...a las cosas", con la autoridad moral de hidalgos que toda la vida consideraron que el trabajo no era cosa digna para ellos.

Esos intelectuales que se mojan los pantalones hablando de la familia real, como si ser Borbón de apellido no amerite ser descendiente de asesinos, fraticidas y degenerados. Yo no conozco a mis ancestros, quizás fueron peor que eso, QUIZAS. En su caso está probado, y no es para enorgullecerse, supongo.

Pero algún intelectual de esos hasta se escandaliza porque un jugador de fútbol argentino no le rindió pleitesía a una de sus majestades en la entrega de premios de la "Copa del rey" (involuntariamente).

Pase, hasta esto es perdonable en personajes tan cretinos, herederos de aquellos sucios, ramplones y ávidos de oro que vinieron a robar, violar y asesinar a América durante cuatro siglos y que ahora se visten con ropa de marca italiana creyendo que es de buen gusto, hablando su inglés deplorable aprendido a fuerza de limpiar la mugre de alemanes y suecos en las playas del sur, de donde quieren expulsar a los laboriosos marroquíes.

Pero todo tiene un límite, y cuando un tal Muñoz Molina, de quién dicen que es escritor, se atreve a llamar a Hebe de Bonafini como: "esa tarada que viene a España de vez en cuando a elogiar a los terroristas". (http://www.rebelion.org )

Bueno, se rebasó el vaso. Aquí se van a la mierda todos los modales: Lavate la boca, hijo de puta, antes de hablar así de alguien que se manda a tres tipejos como vos para el desayuno! y que está a la altura de una "Pasionaria"; quien -dicho sea de paso- te daría vuelta el rostro de una cachetada si escuchara tu diarrea verbal.

Perdón por el exabrupto, pero esta gentuza que se cree demócrata (democratosa, diría Cortázar) realmente me enerva. El linaje democrático de estos papagayos amaestrados por el capital es lo bastante reciente como para que por lo menos tengan el mínimo decoro de callarse, disfrutar de las prebendas que les regalan los dueños de Telefónicas, Petroleras y Energéticas, escribir sobre lo majos que son los chavales que merodean por las Cibeles los sábados por la noche y eyacular de gusto cada vez que piensan en sí mismos y se ven como europeos.

Carta enviada a La Haine por un servidor, en Diciembre de 2001, donde se describe el sentimiento de los argentinos hacia los españoles "de bien".