Bella Ciao, una versión "pulenta pulenta"

viernes, 20 de noviembre de 2009

¿ Está Usted Seguro ?



- Vea, Bromberg, así no se puede seguir, el otro día, sin ir mas
lejos...

- Si, doctor, es realmente terrible, le digo que yo ya no sé que
hacer. Cuando llego a mi casa por la tarde...¿Sabe qué hago? La
llamo a la chica, a la doméstica,¿vió? y me espera con la puerta del
garage entreabierta. Si voy llegando y veo algo sospechoso. Alguna
cara medio rara - Ud. me entiende - sigo y pego otra vuelta...pero
¿Quiere que le diga la verdad? Ya estoy harto de vivir como un preso
en mi casa, no puede ser que nosotros, la gente decente - ¿Me
explico, no ? - digo, tengamos que vivir con miedo, mientras los
ladrones y asesinos andan como dueños de la calle. Y lo peor es que
cuando la policía agarra a alguno vienen enseguida los de los
derechos humanos y arman un despelote. Qué por qué lo meten en la
comisaría con los mayores, qué le pegaron. Mire, si yo conozco
casos - me lo han contado policías de mi zona, o sea, tipos que
luchan contra los delincuentes en - ¿Cómo decirlo ? - la primera
línea de frente, ¿vió?. Bueno, parece que estos negritos se lastiman
ellos solos, se cortan, para acusar a la policía de "malos
tratos"...

- ¡Qué denigrante, Bromberg, qué denigrante! A lo que hemos
llegado...

- ...y, claro, viene entonces un médico - pagado por ellos, los de
los "derechos", ¿Me entiende? y "certifica" cualquier cosa. Ahora,
¿Me quiere decir por qué no certifica que estaban borrachos,
drogados, que son degenerados? Así estamos, vea, parece que nosotros
no tenemos derechos. Uno trabajó toda su vida, mire, si hasta le da
por pensar estupideces...¿De qué sirvió trabajar tanto? Postergar a
la familia, privarse de gustos. Todo para tener algo, ¿vió? Para una
mínima comodidad Porque ¿Qué pedimos, al fin y al cabo? Que nos
protejan de los que nos quieren robar lo que tanto esfuerzo nos
costó...

- Es que ellos lo quieren todo fácil, sin sacrificio, Bromberg.
Ayer, sin ir más lejos...

- ...construir, una vida dedicada al trabajo, no como estos
delincuentes que quieren vivir de lo que le da el gobierno, y
encima - si hasta parece el mundo al revés, vea - resulta que le
cortan a uno la calle para protestar. ¿Protestar contra qué, digame
doctor, contra qué? Para que les sigan dando dádivas para no
trabajar. Mire, si yo hasta les ofrecí trabajo una vez - para
probarlos ¿Me entiende? - y ¿Sabe qué me dijeron? Qué cuánto era el
sueldo, fíjese doctor, qué distorsionados que están los valores en
esta sociedad. Resulta que les ofrezco trabajo, yo les doy la
posibilidad de trabajar en mi empresa, que levanté con mi trabajo, y
ellos son los que exigen...

- Claro, Bromberg, claro. uno les mata el hambre y encima...la
semana pasada, sin ir más lejos...

-...y no solo eso, parece que están asesorados por esos abogados de
los "derechos" que les meten en la cabeza que tienen que reclamar
todas esas - perdone, doctor - boludeces de otras épocas nefastas.
Que aguinaldo, que vacaciones, que obra social, que horas extra al
cien por cien. ¿Cuándo? Dígame Ud. doctor ¿Cuándo tenemos nosotros
vacaciones? Si toda la vida la pasamos trabajando. Y si quiero
vacaciones me las pago de mi bolsillo, lo mismo que la medicina. Por
que esta gente cree que los demás tienen que ocuparse de sus
problemas. ¿O acaso yo le pido a alguien que se preocupe de
mi "jubilación"? No, por que tengo un sentido del ahorro, de la
previsión, no me gasto la plata en vino, o en droga. Menos mal que
todavía hay gente como Ud. con la que se puede hablar de estas
cosas, doctor...
A propósito: ¿Para la mercadería esa que le mandé la semana pasada? Como siempre ¿No? No le hace falta la factura, si total..


(Publicado en "La venganza de Sauron", primera época, 8 de septiembre de 2006)

viernes, 16 de octubre de 2009

De imbéciles y estúpidos



Es triste, mis estimados, descubrir que aquello que uno, con todo su corazón, quiere decir y no sabe o puede algún otro ya lo dijo, y mejor.
Peor aún - si cabe - es que esto suceda casi siempre.
Y, como ya alguien dijo: nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Asi que este servidor, asumiendo su triste condición de re-escritor, de polígrafo de retazos robados, aquí y allá, decidió hoy cortar y pegar sin vergüenzas. Robo a mano armada y a cara descubierta, si les place.
Lo que sigue pertenece a Umberto Eco, en "El péndulo de Foucault".
Y si alguien encuentra que estas descripciones se ajustan aproximadamente a la de alguien que conoce...bueno, ya sabe a quién escribirle.
Por último, mis escasos y pacientes seguidores, me apresuro en aclarar que este humilde servidor revista en la segunda de las categorías.
¿O qué pensaban?


"--Ser imbécil ya es más complicado. Es un comportamiento social. El imbécil es el que
habla siempre fuera del vaso.
--¿A qué se refiere?
--Así --apunto el índice hacia su vaso y lo clavó en la barra--. Quiere hablar de lo que hay
en el vaso, pero, esto por aquí, esto por allá, habla fuera. O si prefiere, es el que siempre
mete la pata, el que le pregunta cómo está su bella esposa al individuo que acaba de ser
abandonado por la mujer. ¿Me explico?
--Se explica, conozco a algunos.
--El imbécil está muy solicitado, sobre todo en las reuniones mundanas. Incomoda a
todos, pero les proporciona temas de conversación. En su versión positiva llega a ser
diplomático. Habla fuera del vaso cuando otros han metido la pata, consigue cambiar de
tema Pero a nosotros no nos interesa, no es nunca creativo, trabaja de prestado, de
manera que no presenta manuscritos en las editoriales. El imbécil no dice que el gato
ladra, habla del gato cuando los demás hablan del perro.
(...)

--El imbécil es Murat que pasa revista a sus oficiales y cuando ve a uno, de la Martinica,
recubierto de condecoraciones, va y le pregunta: "Vous etes negre?" Y el otro responde:
"Oui mon genéral!", Murat replica: "Bravo, bravo, continuez!" Y cosas por el estilo.
(...)

--¿Y el estúpido?
--Ah. El estúpido no se equivoca de comportamiento. Se equivoca de razonamiento. Es el
que dice que todos los perros son animales domésticos y todos los perros ladran, pero
que también los gatos son animales domésticos y por tanto ladran. O que todos los
atenienses son mortales, todos los habitantes del Pireo son mortales, de modo que todos
los habitantes del Pireo son atenienses.
--Y lo son.
--Si, pero de pura casualidad. El estúpido incluso puede decir algo correcto, pero por
razones equivocadas."


--
"Los momentos en que somos más libres e iguales en este sistema son aquellos que dedicamos a la consecución de la utopía. El resto del tiempo somos meros esclavos."

viernes, 11 de septiembre de 2009

"y pagarán su culpa los traidores."

9:10 A.M. Radio Magallanes

Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de radio Portales y radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director general de carabineros.
Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos.Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.Estaban comprometidos.
La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse.
Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición

jueves, 3 de septiembre de 2009

El "lucarrasquismo" ataca como partido y se defiende como blog



En una muestra más (y van...) de su giro hacia una oposición cerrada contra todo lo que huela a nacional y popular (vbg.: la abierta defensa del "lozanismo" puro y duro) el lucarrasquismo la emprende contra los luchadores sociales comprometidos con el bienestar del pueblo y la grandeza de la patria.

El polígrafo del barrio la República ha sido en esta ocasión el blanco de sus invectivas.

Bajo la apariencia (lobo con piel de cordero) de una pretendida defensa de "valores democráticos", y una "corrección política" más que sospechosa, el lucarrasquismo - transvestido de sensible ante el pretendido "sufrimiento de los humildes" - se despacha contra aquellos que no vacilan en tomar al toro por las astas y enfrentar los graves problemas de La Nación con ánimo constructivo.

Desde esta página, consecuentes en la búsqueda de una solución argentina a los problemas argentinos, no trepidaremos en seguir marcando tanto aciertos como errores, puesto que nuestro único norte es la felicidad del pueblo argentino, tan alejado de un imperialismo como de otro.
Y si para eso debemos decir verdades que no nos harán simpáticos a los ojos de aquellos que hacen de la manipulación de las conciencias su deporte, pues bien: ¡Que así sea!
No por antipáticas nuestras propuestas dejan de ser realistas y necesarias.
Las gritaremos, si es necesario, hasta agotar nuestra voz:
¡NADIE HACE NADA!


domingo, 23 de agosto de 2009

Dialoguitos en la Asamblea I

Este es el primer capítulo de una serie que intentó relatar cierto espíritu de época, y quizás sólo derrapó hacia el costumbrismo.
Bueno, peor es nada, se dice el polígrafo del barrio La República, y ataca de nuevo.

Porque en el fondo, uno ama al mundo a partir de la certeza que este mundo, triste mundo convertido en campo de concentración, contiene otro mundo posible. O sea, que el horror está embarazado de maravilla”.

Eduardo Galeano


Dialoguitos en la Asamblea I


- Y entonces, ¿Qué buscamos? - Dijo Miño con su voz de flauta. El chaqueño sorbió una vez más el mate, ya lavado, y se dispuso a explicar lo que ni él mismo terminaba de entender.
- Mirá gallego, la gente parece dispuesta a seguir en esto. La flaca Esther, por ejemplo, ¿Vos te la imaginabas repartiendo volantes en la puerta de un supermercado? Si hasta ayer nomás lo único que la movilizaba era la novela de las 5 de la tarde.
El chaqueño lamentó esas palabras apenas las terminaba de decir. Era injusto, lo sabía. La flaca, y millones de argentinos, empiojaba su mente por hastío, por desesperanza, por ver crecer a su única hija y saber todo el tiempo que el inevitable futuro de la piba estaba afuera. Pero también, o quizás principalmente, por que a los cuarenta - bastante bien llevados, che - sentía que los años escapaban inmisericordes, que los pocos pacientes - locos, en la jerga - que llegaban a su consultorio venían cargados de neurosis chiquitas, hasta sencillas. Que no habría ninguna "Dora" recostada en su diván. Que "la plata no alcanza, Doctora", y de vez en cuando - sólo muy de vez en cuando - la reconfortaba que algún pendejo no se meara más en la cama.
No, era muy hijo de puta culpar a la flaca, pensó nuevamente el chaqueño. O - puestos a generalizar - a los pobres argentinos.
- Bueno, qué sé yo - dijo el chaqueño, mientras ponía más agua a calentar - Supongo que cada uno busca algo distinto, pero también creo que son mayores los parecidos que las diferencias.
- Entonces - preguntaba el gallego. Serio, y decidido a no dejar cabo suelto - ¿Cómo se sostiene la presencia en la calle, si nos siguen dando palos y nuestra única respuesta es pegarle a la cacerola? Y eso ya también está aflojando.
El gallego era metódico en la reflexión. Cada pregunta iba dirigida a extraer la opinión del chaqueño, al que respetaba, y en quién veía la imaginación de la cual su psique tan estructurada carecía.
Empleado bancario de carrera - más de veinticinco años - el gallego pensaba en función de sumas y restas, concretas: dos mas dos sólo podía tener un resultado. La contundencia del argumento, y su universal aceptación, no hacían más que ratificar la rectitud de esa línea de pensamiento.
Claro que algún espacio a la pasión cabía en el gallego - a veces a pesar suyo - y así es como se lo suele ver en las marchas y movilizaciones, por ejemplo, agitando banderas y pancartas, saltando enfervorizado al grito de: "Oh, que se vayan todos..." o, pero esto lo mantenía en semisecreto, pintando los frentes de cajeros automáticos con consignas escatológicas. Sus amigos lo zaherían por esto último, atribuyendo sus acciones a una escondida vocación de destructor de máquinas, cuando no a un odio poco "elaborado" por los artefactos que vendrían a quitarle el trabajo. El ruso Felman opinaba que, si en vez de cajeros automáticos los bancos hubiesen puesto chinos a atender al público en un cubículo de dos por dos, el gallego habría evolucionado hacia la xenofobia muy rápidamente. Pero en esto - como en otras tantas cosas, hay que reconocer - el ruso probablemente exageraba.
De todos modos la participación del gallego en la "Comisión de Servicios Públicos" de la "Asamblea Popular Barrio Don Ernesto" era muy valorada por todos los vecinos: el tipo es una luz con los números, y su capacidad de trabajo era indiscutida. Los vecinos no lo conocían de ahora, por supuesto, el gallego siempre fue un personaje popular en el barrio. No sólo por su asistencia casi perfecta para las partidas de tute en el club, como dicen algunas víboras, que en el barrio - gracias a Dios - no faltan. El gallego siempre colaboró activamente en la cooperadora de la escuela, y nunca ocultó su pasado militante, del que se sentía - legítimamente - orgulloso.
El chaqueño apreciaba la capacidad analítica del gallego, pero lo asombraba su imaginación tan convencional:
- Bueno, bueno. Hay que ver cómo va impactando la crisis en cada uno. ¿Qué te parece esta comparación? Cuando va subiendo la marea, cada ola llega a la playa, y se retira, vuelve. ¿No? Sin embargo, y por infinitesimal que sea, cada ola avanza un poco más sobre la arena, antes seca, y va humedeciendo una superficie más importante que aquella a la cual efectivamente cubrió. ¿Por qué? Supongo que miles de gotas fluyen bajo la superficie, de tal modo que en algún momento - impreciso, por definición - dónde había arena ahora hay agua y espuma. ¡Qué tal, Pascual! ¿Te gusta la imagen? El pueblo - pero hasta el mismo chaqueño se asombró de utilizar nuevamente el concepto, en vez del tan invocado "gente" - lentamente va ocupando los espacios que les fueron arrebatados, robados, saqueados. Estamos en la calle, que no es poco, y aunque seamos menos que en las "Jornadas de Diciembre", hay un lugar conquistado que estamos sosteniendo.
El chaqueño siempre fue un incurable optimista, de otro modo no persistiría en sus emprendimientos; como aquella vez que trató de exportar dulce de mamón a Italia y cuando ya había mandado las muestras, logrando la aprobación de calidad, le llegó un fax con una orden de compra y el correspondiente cronograma de entregas. Ahí cayó en la cuenta que no había en Rosario suficientes fábricas de dulce que pudieran abastecer las cantidades mensuales que los tanos le pedían. El chaqueño no se amilanó, utilizó los contactos establecidos para gestionar una beca para estudiar las redes asociativas de pequeñas empresas en el Piamonte y el Milanesado. Lo increíble es que la consiguió, y así se pasó seis meses entre Turín y Milán de arriba. Cuando volvió no sabía mucho más de gestión empresaria que antes, pero estaba cada vez más convencido que sin capital suficiente no se podía hacer nada importante, así que se dedicó a reunir un "pool" de inversores locales que financiara la fabricación y exportación de muñecos de peluche aprovechando la cantidad de pequeños talleres en los que familias enteras se dedicaban a la confección por el método de "cama caliente" o coreano. Esta forma de trabajo consistía en que mientras un integrante de la familia trabajaba otro dormía, alternando la posición cada período de tiempo establecido entre ellos. Así al que le tocaba el turno de descanso encontraba el lecho tibio y acogedor, también en verano. Lamentablemente para el chaqueño esto sucedió a principios de la convertibilidad, y mientras organizaba el asunto comenzó a llover un aluvión de muñecos hechos en lugares tan improbables como Singapur, Tailandia y China, a precios que no llegaban ni al costo de la materia prima.
El 19 de diciembre el chaqueño había salido a la calle, a eso de las 11 de la noche, golpeando un grueso cortafierros contra la columna del alumbrado. Mucha gente salía a hacer ruido, y entonces apareció la innata capacidad organizativa del chaqueño: - Cortemos la calle, vamos para el centro.
A las cuatro o cinco cuadras de marcha hacia el monumento ya eran más de cuarenta las personas que seguían las consignas que el chaqueño improvisaba, a razón de una por cuadra, más o menos.
A partir de esos trágicos, y - como decía el chaqueño - mágicos días ya nada fue igual en su vida. Pocas horas le dedicaba al bar que atendía en una esquina bastante concurrida - antaño - del barrio. A fines de enero ya se ocupaba más en repartir convocatorias a la asamblea que en reponer la desfalleciente provisión de cerveza fría. En un principio la asamblea se reunía en la puerta del bar del gallego, quién participaba sin bajar la persiana, para no exponerse a la sublevación de consuetudinarios parroquianos que llenaban las largas horas caniculares frente al televisor, vaso de tinto y soda de por medio. A principios de febrero, cuando comenzó el campeonato, y la copa Libertadores, la contradicción entre los sesenta, setenta asambleístas, y los televidentes se hizo más flagrante, dados los gritos que estos proferían ante cada jugada con posibilidades de gol. El chaqueño resolvió la situación proponiendo una moción para que la asamblea se traslade a la puerta del club social, deportivo y biblioteca popular "Dos de Mayo", bautizado así en los años cuarenta por un grupito de gallegos republicanos para quienes la fecha recordaba pasadas gestas libertarias. La atención de la clientela fue resuelta por el chaqueño contratando para esas noches al "Enero Ochoa", conspicuo consumidor del establecimiento, a quién el ingenio popular había bautizado con ese apodo dado que no tenía ni un día fresco. De todos modos la tarea a su cargo no revestía mayor complejidad que mantener llenos los vasos. La cobranza no constituía problema puesto que cada cliente tenía su respectiva botella en la heladera del bar, y la facturación se hacía midiendo - a ojo de buen cubero - cuánto había descendido el nivel del líquido entre una noche y la siguiente, acción que - todos lo reconocían - el chaqueño realizaba con criterio dispendioso.
Ya frente a la puerta del club la asamblea se organizó y - cosa curiosa, decía el gallego - se serenaron mucho los ánimos exaltados de las primeras semanas. Casi imperceptiblemente los temas debatidos fueron aproximándose más a las necesidades barriales y municipales. Fue por este motivo - probablemente - que la participación del gallego, siempre interesado en las materias nacionales, perdió un poco de la relevancia que tenía en los primeros tiempos, cediendo protagonismo al chaqueño. Las propuestas de éste, más vinculadas a las necesidades inmediatas del barrio, fueron ganando tiempo de discusión en la asamblea.
- Hay que reconocer- decía el ruso - que las ideas del chaqueño son originales. Él organizó la "serenata" en la puerta de la casa del intendente.
El ruso todavía se reía de la ocurrencia del chaqueño. Sabiendo que el jefe municipal había contraído nupcias (segundas) hacía poco tiempo, y que fruto de su apasionado romance con una - cómo no - joven empleada municipal, había procreado a la edad en que la mayoría de los hombres empiezan a tener nietos, el chaqueño convocó a tres guitarristas, convenció al Renato que pusiera el camión y casi media asamblea se trasladó hasta el centro para cantarle canciones de amor bajo el balcón de la casa. Cada tanto - entre canción y canción - el chaqueño, con un altavoz prestado por el verdulero, exhortaba al intendente a poner en la defensa de los intereses de los contribuyentes de la ciudad similar pasión a la que - tardíamente, decían algunos prosaicos - lo había asaltado a tan respetable altura de su vida.
El ruso contaba, doblándose de la risa, que los vecinos se sumaban a la serenata improvisando coplas de alto contenido erótico, cuándo no escatológico. Pero en el barrio desconfiaban un tanto de la palabra del ruso, y comentaban que dichas coplas eran de su exclusiva autoría. Sin embargo, Franklin Felman - escribano por necesidad y mentiroso por vocación - era muy apreciado por sus dotes humorísticas e histriónicas. Desde el primer momento bregó por constituir en la asamblea una "Comisión de Cultura", pero el gallego - metódico y obsesivo - desesperaba en cada reunión los sábados por la tarde. Al poco tiempo de empezada la reunión de la comisión la discusión sobre presupuestos educativos, programas de estudio y actividades culturales para el barrio se desviaba hacia alguna propuesta por parte del ruso para montar una obra de teatro sobre algún texto del Negro Fontanarrosa o Dalmiro Sáenz. La gente comenzaba a discutir los méritos como dramaturgos de ambos y el ruso terminaba representando algún fragmento de "¿Quién, yo?" O - peor - especulando sobre el tono de voz que habría que imprimirle a "Boogie, el aceitoso". No obstante en la asamblea el ruso aportaba siempre mociones mesuradas. Todos recordaban con qué prudencia y equilibrio obtuvo que los integrantes de "La Murga de Don Ernesto" se abstuvieran de realizar un "Escrache" frente a las dependencias de la comisaría del barrio con el objetivo de incriminar a los trabajadores de seguridad por su vigilancia exagerada frente a la Plaza "General Suvín", dónde los jóvenes del barrio se reúnen por las noches a cantar, charlar y compartir momentos de sana camaradería, abundantemente regados - nobleza obliga - por litros de vino en cajita. Algunos integrantes de la asamblea no ven con muy buenos ojos estas tertulias, argumentando que nuestros chicos suelen ponerse por demás eufóricos y hasta reclamar a grandes voces la legalización de ciertas sustancias de consumo prohibido por las autoridades, pero cuyos efectos - aducen los jóvenes - son menos nocivos que el cigarrillo común y legal. La habilidad del ruso para negociar con nuestros musicales jóvenes, y mediar ante los integrantes de la asamblea que ven en la juventud un peligro para sus siestas estivales, fue ponderada con notables muestras de gratitud por parte del chaqueño. Ocurre que éste, de natural algo vehemente, estuvo a un tris de provocar una escisión en la asamblea por un tema no tan importante en esta etapa, decía.
- Si no se metía el ruso los mandaba a esos viejos a la mierda - le decía, confidente, al gallego, mientras el ruso aprovechaba el momento de ternura del chaqueño y - confianzudo - se servía otra ginebra a cuenta de la casa.
- No es nada, lo que pasa es que Doña Clara es un poco intolerante con los chicos, pero la vieja es de fierro, viene a todas las asambleas, y fue ella la que propuso lo de las compras comunitarias. Mirá si la íbamos a dejar ir por una pavada así.- El ruso abogaba por la paz y la concordia en el barrio, salvo cuando la presencia de algunos vecinos - nazifascistas - los calificaba, lograba sacarlo de sus casillas.
- Esa gente trabaja para el coronel Yussuf, y mañana van a apoyar cualquier intento de golpe - decía el ruso, mirándolo al gallego para que emita opinión.
El gallego tomó un mate, y considerando todos los elementos disponibles para evaluar la circunstancia decidió que era posible realizar una apreciación bastante objetiva.
- Por ahora no son un peligro, salvo que probablemente sean buchones de la cana, pero evitar eso sabemos que es casi imposible, así que yo creo que hay que tratar de neutralizarlos en la asamblea cuando muestren la hilacha antidemocrática. ¿A quién van a arrastrar? Con el discurso nacionalista pueden hablar un rato de las empresas privatizadas y el capital extranjero, pero cuando empiecen con que acá necesitamos un gobierno "fuerte" y de "mano dura" alguien se va a encargar de recordarle a la asamblea que ya tuvimos dictadura, y que los comisionados para la política económica fueron los mismos que después pusieron los gobiernos "democráticos", así que no son garantía de ninguna gestión económica "nacionalista".
Duro y afilado, con las cartas mas o menos a la vista el gallego Miño hacía el cálculo de probabilidades y sacaba conclusiones. Pero su mente analítica siempre lo traía de regreso a dónde quería llegar:
- Está bien - le decía al chaqueño - vos decís que estamos en un proceso de "acumulación", subterráneo y lento, y que las condiciones externas, o sea la inflación y el desempleo, van a actuar como excitadores de una nueva etapa de movilizaciones masivas.
- Macho: nadie lo dijo tan bien - el chaqueño le pasaba vaselina.
El ruso preguntó, recurrente, por qué no invitar a esa charla previa a la asamblea al Dr. Moyano, abogado con muchos años en el ejercicio de la profesión, fluidos contactos en el foro local y que en otras épocas supo ser candidato a diputado provincial por alguno de esos "Frentes Populares" que armaba el partido comunista. La idea del ruso, a quién no se le conocían simpatías partidarias, era que un ex - comunista podría aportar un nutrido bagaje de experiencia en asuntos de organización.
- Mirá ruso - dijo el chaqueño un tanto fastidiado - primero, que esta no es ninguna "reunión previa", como vos decís. Acá somos unos vecinos tomando mate. Y segundo, si tanto querés que venga Moyano, entonces invitalo, y que venga de una vez a la Asamblea, que no se le va caer nada.
- Bueno, no te sulfurés - dijo el ruso.
- No, no es para enojarse. - Terciaba el gallego, que odiaba la controversia entre amigos. - Pero es importante que tengamos en claro que no corresponde discutir estos temas por fuera de la asamblea. Cualquier propuesta que alguien tenga debe llevarla al seno de la asamblea.
- Tampoco es para tanto, che - el ruso retrocedía tirando granadas - podemos reunirnos para ir preparando una propuesta que después la asamblea decidirá si la acepta o no.
- Si, pensándolo bien no tiene nada de malo, tampoco es cuestión de hacer un "culto" de la "espontaneidad". - El chaqueño pensaba y hablaba a la vez:
- Supongo que debemos ir dándonos alguna organización.
- ¡Para eso están las comisiones! - intervino el gallego, estructurado y orgánico.
- Me refiero a que si, por ejemplo, de repente se aparece el dueño del autoservicio, el de acá a la vuelta, con los empleados, sí, ya sé que no son muchos, pero, estoy suponiendo, nada más: organiza a unos cuantos clientes, de los que le deben unos pesos, y se viene a proponer que, qué sé yo, que organicemos patrullas armadas por el barrio. Bueno, entonces: ¿Qué hacemos? - El chaqueño se interrumpió. - La verdad no tengo ni idea.
Un silencio cargado de miradas sobrevino. El ruso miraba fijamente el fondo del vaso de ginebra como si ahí estuviese escrita alguna respuesta. El gallego clavó la mirada en un almanaque viejo que colgaba al costado de la puerta de entrada al café y bar "Resistencia" cuyo titular - el chaqueño - le impuso el nombre en consideración a su querida ciudad natal, y no en atención a valores revolucionarios o "anti - modelo", así como un desteñido trapo rojinegro no indicaba posibles militancias anarquistas; en todo caso solamente cuestionables preferencias deportivas, fruto de viejos amores cuando cursaba los estudios secundarios en la ciudad de Santa Fe.
- Al fin y al cabo - retomó la palabra el chaqueño -, las posiciones políticas, y las decisiones que tome la asamblea responderán a las condiciones que nos imponga la situación económica y política. Por supuesto que no es cuestión de prevenir el manijeo con tácticas similares, y - con la excusa de adelantarnos a los fachos - practicar sus mismos métodos. Pero, y la distinción es importante, aún diría más: fundamental, tampoco vamos a ir tiernos y blanditos a encontrarnos con que alguien intenta llevar la asamblea hacia donde - con toda seguridad - no queremos que vaya. Así que, muchachos, nosotros vamos de frente, pero no somos boludos. ¿Qué les parece esto? Propongo una moción para la próxima asamblea: introducir un restricción para votar, solamente podrán hacerlo quienes hayan participado por lo menos en dos de las últimas tres asambleas.
- ¡Pero vos estás en pedo! - Saltó el gallego - ¡Eso se parece al voto calificado! ¿Dónde queda el espíritu democrático que nos impulsa? Para eso dejemos a los concejales y diputados que sigan en la suya.
El gallego era intransigente, siempre opinó que con ciertas cosas no se juega, y no iba a cambiar a esta altura del partido.
El chaqueño suspiró hondo, unió las palmas de sus manos con los dedos bien separados, y se dispuso a explicarle al gallego su idea de voto "restringido":
- ¿Quién compone la asamblea, sino nosotros, los que vamos, creemos en ella como espacio en construcción, la sostenemos con nuestro trabajo, y tratamos de acrecentarla reclutando más integrantes - aunque muy bien no nos vaya en las últimas semanas? ¿No deberíamos entonces preservar el poder de decisión para aquellos que participan, la integran regularmente, y protegernos de los que quieren utilizarla sólo ocasionalmente, sin voluntad democrática?
- Para eso fundemos un club - cortó el gallego un tanto amargamente
- Ché, prendé la tele, dijo el ruso disimulando la mufa.

udi, marzo/abril de 2002

miércoles, 8 de julio de 2009

¡Conmoción en la blogosfera Nac&Pop !


Inesperado giro a la izquierda del "Lucarrasquismo".

No pocas voces se han levantado para deplorar haber sido manipuladas en su prístina inocencia nacional y popular por expresiones políticas que - ahora se demuestra - han practicado el más crudo "entrismo".
Pasadas las elecciones en las que el bloque nacional, popular y democrático se enfrentó a todas las facciones del gorilismo vernáculo, se va separando la paja del trigo.
Así, en algunos sitios pueden leerse análisis en los que - bajo la apariencia de "autocrítica - campean las más feroces invectivas contra la conducción del proceso que produjo los años más felices para el pueblo argentino en lo que va del siglo.
Estaremos atentos ante esta maniobra, que no por burda es menos dañina, para alertar a toda nuestra masa de lectores, que no por pocos son menos importantes, como dijo el general.
Desde esta tribuna de doctrina Nacional y Popular denunciaremos sin vacilar cualquier intento de desviar por los turbios meandros de ideologías reñidas con el ser nacional el ancho y caudaloso curso que nos lleva a nuestro destino de grandeza, al cual - parafraseando a un compañero algo cascoteado ultimamente - "estamos condenados".
El polígrafo del Barrio La República, consciente de la gravedad del momento, no trepidará en convertirse en fiscal de nuestras mas arraigadas convicciones y denunciar todos los intentos de hacernos pasar gato por liebre.
Buenas Noches !

miércoles, 17 de junio de 2009

Pérdidas y encuentros

Yo no sé encontrarme si no es entre tus brazos.
No sé perderme si no es entre tus piernas.
Me busco en la profundidad de tus ojos,
y me encuentro recién en tu mirada.
Me pierdo en la niebla del camino,
y me encuentro en tu beso, mi destino.
Voy y vengo, como perdido,
y cuando llego, ¡Ah, cuando llego!,
me siento, amor, como encontrado.
Y te busco con la piel en las mañanas,
para encontrarte por la noche en las palabras.
Y me pierdo en mil evocaciones,
y te encuentro en las plazas compartidas,
en las calles empedradas de recuerdos,
en las tardes de ríos y de lunas.
Pero sé, con certeza inconfundible,
que cuando me pierdo en vos,
amor, me gano.
udi, junio de 2009

lunes, 1 de junio de 2009

Populismos variopintos

Apostillas de un evento populista

La jornada apuntaba para lluviosa, y en el frente del viejo Hotel Italia, reciclado por la inolvidable gestión Millet al frente de la UNR, en estado de reparación permanente desde hace años, se agolpaban empedernidos fumadores a quienes la intemperancia de las sucesivas administraciones socialistas de la ciudad van empujando hacia la calle. Muchas caras conocidas, mucho militantes políticos, y el polígrafo del Barrio La República, convocado de urgencia por la C-O-N-C-H-A para dar cuenta de los avatares de una conferencia y un posterior encuentro de "Bloggers", sea esto último lo que sea.
Este polígrafo, de prosa lenta y estilo algo cargado, se preguntaba como oficiar de cronista, actividad para la cual se precisan dotes que no figuran en su currículum, a saber: estilo ágil e incisivo, velocidad para la pregunta filosa, trabajo de pre-producción para saber de qué se trata, y - lo más importante - entrenamiento para escribir cuarenta líneas en media hora, resignando, si cabe, preciosuras literarias en el altar de la vorágine de la información.
Como la tarea profesional se impone sobre consideraciones de pureza estética, y dado que el comité central de la C-O-N-C-H-A exige llevar a las masas del partido una información en tiempo real, dejaremos la belleza de los introitos (cuya sola mención, por homofonía, evoca otras actividades más placenteras) para la columna semanal que el comité central (de ahora en más: CC) planea publicar en esta hoja a la brevedad. De ser posible antes de las próximas elecciones.
Pasaremos, por lo tanto mis estimados lectores, a una rápida reseña de la conferencia antes mentada.
Poco se dirá, por cuestiones de espacio, de la Mesa de Esclarecimiento que se plantó en el hall del viejo hotel, por parte de un grupo de bloggers rosarinos a favor de la libertad de expresión y en contra de la presunta censura que algún medio masivo (cuya masividad es de por sí sinónimo de trabajo fiel y honesto en pos de acercar información fidedigna a sus lectores y/o radioescuchas, y/o televidentes, y/o lectores de su página web). Estos exaltados jóvenes, cuyo nombre no habla muy bien de su vocación por la originalidad, sostienen - contra toda evidencia - que los medios masivos de comunicación se guían por consideraciones que tienen mas que ver con sus intereses empresariales (como si fuese pecado tratar de obtener un beneficio - moderado - por una actividad comercial lícita) que con un verdadero apostolado al servicio a la comunidad. La desmesura de semejante afirmación exime de todo comentario, y sus invectivas contra este cronista, adjudicándole indignas intenciones de lograr la corresponsalía de un importante medio capitalino pintan a estos personajes de cuerpo entero: harto conocida es mi inclaudicable lucha a favor de la seriedad y responsabilidad con la que se debe tomar la libertad de expresión, que no debe ser confundida con libertinaje, para que cualquier poligriyo diga los que se le canta.
Una vez aclarados ciertos conceptos básicos que deben guiar a nuestra profesión, este polígrafo, cumpliendo con la misión que le encomendara el CC de la C-O-N-C-H-A, se dirigió al salón en el que se desarrollaría la conferencia, ignorando los epítetos con los que estos Bloggers se dirigían a su persona. Ya saben, mis estimados lectores, lo que reza el viejo dicho: "A palabras necias, oidos desenchufados".
El piso de parquet traido a principios del siglo pasado de Rusia para engalanar el salón comedor del viejo hotel crujía bajo las pisadas inmisericordes de cientos de estudiantes de la carrera de ciencias políticas, muchos militantes identificados con vestimentas que otrora le hubiesen impedido el paso al majestuoso salón, algunos catedráticos de barbas pobladas y sacos de corderoy, y pocos rosarinos de pro, a quienes - es sabido - le disgusta rodearse de multitudes, por módicas que estas sean.
Pocos minutos antes de que se de por iniciada la serie de introducciones a la exposición del conferenciante principal, se perturbó la indispensable tranquilidad que requiere un acto de estas características por la bulliciosa entrada de un grupo de personas, cuya presencia delataba poco apego por la elegancia, y que decían ser la avanzada un colectivo mucho más numeroso que se reconoce bajo la común - e imprecisa, agrega este polígrafo - denominación de "Bloggers".
Al parecer, mis pacientes lectores, estas personas habían realizado lo que a sus ojos constituía algo así como la travesía del desierto en épocas del General L. V. Mansilla, pero que no fue más que sentarse a bordo de un confortable micro que partió de las inmediaciones del Congreso Nacional (La escribanía) a las 07:00 de la mañana, arribando a la capital de los cereales a las 11:00 AM.
Según declaraciones de uno de estos personajes, que confundió a vuestro improvisado cronista con un adherente a sus posturas radicalizadas, todos los gastos que demandó la movilización de este grupúsculo de activistas corrieron por cuenta de un misterioso ente que este integrante definió como "La Caja". Dicho esto, el personaje - que no dejaba de tener su costado simpático - sinceró sus motivaciones para haberse levantado tan temprano en un dia destemplado y viajar mas de 300 km: "El chori y la coca, macho, así como te lo digo".
Una vez obtenida esta declaración exclusiva este polígrafo optó por ubicarse en el extremo opuesto del salón, a fin tanto de escuchar claramente al disertante como de poner distancia entre su persona y el ruidoso grupo, que aún no había descubierto mi no-pertenencia a sus filas.
En fin, mis estimados y enaltecidos lectores, ya sabéis cuán peligrosa puede ser esta profesión para todo aquel - que como este servidor - pretende desarrollarla con nobleza y buenas artes.
Fin de la primera parte de la crónica, la cual, si el CC de la C-O-N-C-H-A así lo dispone (y se acredita el cheque de la semana pasada) concluirá mañana en esta misma hoja.

miércoles, 27 de mayo de 2009

La burda maniobra del lucarrasquismo

En momentos en que las masas del sur del conurbano y sus inmediaciones de la CABA (atajate esta, Omix) profundizan su radicalización detrás de las banderas del alessismo y el triunfo puede ya verse al alcance de la mano (en la lata), asistimos nuevamente a una maniobra pergeñada por la eminencia gris de la blogosfera, el Héctor Magnetto de la interné nac&pop.
Si, con un claro intento divisionista, y viéndose venir la inapelable derrota del "modelo de crecimiento con inclusión y matriz diversificada" debido a la acción persistente, inclaudicable y ¿por qué no decirlo? revolucionaria del comandante Alessi, el lucarrasquismo, en la persona de su numen y vate, muestra su verdadero rostro: rojo por fuera y blanco por dentro, al estilo menchevique y - todo hay que decirlo - stalino.
El torpe intento de sabotear el avance imparable de la marea reivindicadora y justiciera admite una sola e inequívoca lectura: el lucarrasquismo, bajo la piel de cordero de nacional y popular oculta al viejo lobo oligárquico, que no tolera ni el más mínimo ejercicio de los derechos sociales que el alessismo encarna y llevará como bandera hasta la victoria, o flameará sobre sus ruinas.
Desde la Corriente de Organización Nacional Combativa Humanitaria y Argentina denunciamos esta maniobra que no le hace nada bien al fútbol en particular ni a la felicidad del pueblo argentino, en general.

lunes, 13 de abril de 2009

Por quién doblan las campanas

Soy Republicano...

Para aquellos que aún conservan la memoria - pocos - o para los que - como en mi caso - se nutrieron de ella, quiero reivindicar una dimensión poco explorada de aquellos años: la romántica.
Para quién se crió en un ambiente de confesa vocación antifascista, con permanentes referencias a la guerra civil, parientes que lucharon en ella, poesía y canciones a ella referidas y desprecio eterno al dictador sobreviviente tras la caída universal del fascismo clásico (en cuanto a esto último vale aclarar, a la manera de Brecht, "No os alegréis demasiado por la muerte del perro rabioso, la perra que lo parió está ya nuevamente preñada") la Guerra Civil Española, después de más de 70 años, sigue siendo un momento "fundante" de la conciencia democrática universal y también - ¡pero no menos ! - de sus más bellas páginas, sonidos e imágenes.
Quienes fueron jóvenes en esa época no alentaron ninguna duda en su pecho. La decencia y los valores humanos por los que valía la pena luchar se encarnaban en la resistencia democrática a los nuevos cruzados que venían a tronchar a la España "de la rabia y de la idea".
En muchos anidaba la conciencia de que en el frente de batalla de España se jugaba el destino de la democracia frente al fascismo, de la revolución frente a la negra reacción, que era, en suma, la primera batalla de una guerra mundial que inexorablemente estaba por librarse.
Eran tiempos de optimismo universal; por negros que fuesen los nubarrones en el horizonte existía en los jóvenes de aquella época el íntimo convencimiento de que el porvenir iba a ser mejor. Y lucharon por eso.
Creo que aún vale la pena luchar por esos valores tan trasnochados como la libertad, la justicia y la solidaridad.

Udi, abril de 2009

jueves, 9 de abril de 2009

Se va Armani de Argentina...

Asaltan un local de Armani en pleno Recoleta.

El lujoso predio cuenta con boutiques, un sector de muebles y decoración y una confitería, en la avenida Alvear. Esta mañana se descubrió que las puertas de vidrio habían sido violentadas. Robaron dinero y otros objetos de valor.

- ¡Esto no quedará impune! - se exaltaba un operador de bolsa en el mediodía de la city. "empiezan por Armani y después vienen por todo", continuó,mientras se limpiaba la copiosa transpiración de la frente con un pañuelo de seda cruda rosa viejo, con su monograma en letras doradas. Marcelino T. Garquetti, brooker de una importante inmobiliaria especializada en propiedades en el country "La Garqueta" denunció "la insensibilidad de este gobierno, que abandona a los garcas a su suerte, siendo que, somos quienes mas ayudamos a garcar a este país". Desde esferas oficiales, sin embargo, relativizaron estos dichos.
"Nadie ha hecho por los garcas más que esta gestión. La secretaría de ayuda al pequeño y mediano garca está diseñando políticas específicas para el sector en franca colaboración entre garcas privados y el sector garca oficial".
Más calmo, mientras tanto, el Dr. J. C. Garcasonne, llamó a una reunión de urgencia del Colegio Público de Garcas de la Capital Federal a fin de tratar el tema.Sin embargo, acaso sin la mesura que dan los años, la Sra. Flor Tereso deTujes Garkevich, representante de la ONG "Garcas sin distinción de Género" emitió un comunicado convocando a una manifestación de garcas frente al "local ultrajado", a fin de realizar allí un "acto de desagravio". Almomento de esta nota empezaban a reunirse, frente a la sede de la tradicional "Sociedad Garca Argentina" decenas de BMWs, Audis y las mas tradicionales "Mechas" con el objetivo de marchar hacia el local agredido,"símbolo de nuestras tradiciones", como declaró un garca que prefirió no dar su nombre.
El ministerio de educación del gobierno de la ciudad, en sintonía con el gobierno nacional, evaluaba a esta hora suspender las clases en el ámbito de la capital. "Tenemos la mayor concentración de garcas por km. cuadrado del país y no podemos permanecer ajenos a su dolor", comentó una alta fuente de dicha repartición, mientras se secaba los ojos y sacaba apresuradamente de su bolsillo unos delicados anteojos "Armani".
Por último, y en respuesta a unos dichos de la oposición, el líder de labancada oficialista resaltó que "Todo el pueblo sabe que somos los más garcas. Ahora ellos (por la oposición) se la tiran de garcas, pero no pasande ser unos advenedizos", fustigó.
A todo esto una importante columna piqueteril marchaba desde Provincia, por el Puente de la Noria, bajo la consigna: "Garcas somos todos". Su vocero,Luis Degárquez comentó que "sólo un insensible puede ver llorar a un garca, en este momento hay que deponer enfrentamientos estériles y viejas antinomias. A la patria la garcamos entre todos o la bandera flameará sobre sus ruinas. Denunciamos esta maniobra de sectores garcas foráneos. Para garcas preferimos los nuestros".

El lujoso local de la marca Armani en Buenos Aires, ubicado en pleno barriode la Recoleta, fue asaltado hoy, según se informó esta mañana. En el lugar,de tres plantas, ubicado en la avenida Alvear al 1700, se advirtió estamañana que habían sido violentadas las puertas de vidrio y que robarondinero y otros objetos de valor.En la sede de Armani en Argentina, además de boutiques, funciona un sectorde muebles y decoración y una confitería. Giorgio Armani nació en Italia,formó su compañía a mediados de los setenta y se transformó en el diseñadormás exitoso a nivel internacional de su país.
(Fuente: DyN)

miércoles, 25 de marzo de 2009

El talentoso Sr. Malkovich

Tom Ripley es, sin dudas, un personaje memorable y fascinante. Patricia Highsmith lo sabe, ella lo creó. Sin embargo, como pasa con los hijos, con los personajes sucede que nos trascienden. Se separan y autonomizan. Evaden los límites que les imponen sus creadores y ganan por derecho propio un lugar en el imaginario de sus lectores, cautos o desprevenidos.
Así, ¿Quién recuerda a sir Arthur Conan Doyle? Sólo aquellos fanáticos muy compenetrados con los avatares de Sherlock Holmes, sin duda.
Ripley, que fue creciendo con los años y volviéndose más sabio, nunca nos sorprenderá. Quizás allí estribe la clave de su seducción; el placer se reitera, idéntico a sí mismo. Leemos sus aventuras por que "sabemos" que no nos defraudará. Nunca un juicio moral asomará en su mollera. El bien y el mal son, para Tomme (a la francesa), categorías incomprensibles. Mejor aún: aburridas. ¿Quién puede detenerse en ellas cuando hay tanto retrato por apreciar, tanta música por oír, tanto relato por descubrir, tantas reflexiones filosóficas por considerar? En cierto sentido Tom es inimputable, es como un niño que necesita satisfacer su placer "YA". Su única preocupación es que no lo atrapen después de robarse las manzanas del huerto vecino. Nunca te interpongas entre él y la consecución de su DESEO.
Maravilloso. Nietzsche aplaudiría. Udi, modestamente, disfruta y recomienda: la mejor cara posible para un personaje como Tom es la de John Malkovich. Sensual y perverso.
Para disfrutar: "El amigo americano", de Liliana Cavani.

martes, 3 de marzo de 2009

LUDO CUM CAECILIA

Como en otra oportunidad, casi en otra vida, volví a encontrar esto. Y es tan bello, que no resistí.

Sí, ya sé, resisto poco.

Bueno, ahi está. Si alguien, en alguna parte, googlea "Ludo cum Caecilia" le aparecerá.

Que le aproveche y lo disfrute, como un servidor.


LUDO CUM CAECILIA


Ludo cum Caecilia

nihil timeatis:

sum ut in custodia

fragilis aetatis,

ne marcescant lilia

suae castitatis.


Tantum volo ludere,

tantum contemplare,

praesens volo tangere,

tandem osculari,

quintum, quod est agere,

nolo suspicari.


Non est floro carpere,

non es res secura:

uvam sino crescere

donec sit matura.

Spes me facit quiescere

laetum re versura.


Gratus super omnia

ludus est puellae

et eius praecordia

omni carent felle;

sunt, quae prestat, basia

dulciora melle.


Amor trahit superos

molliori nexu,

rigidos et as eros

duro frangit flexu;

capitur rhinoceros

virginis amplexu.


Amor trahit superos

Ioven ama Iuno,

Motus prebens efferos

imperat Neptuno;

Pluto prenet inferos

mitis est hoc uno.


Ludo cum virginibus

horreo corruptas,

et cum meretricibus

simul odi nuptas,

nam in istis talibus

turpis est voluptas.


Quidquit agant alteri

ergo nos ludamus

et, quem decet fieri,

ludum faciamus!

Ambo sumus teneri:

tenere ludamus!"

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Civilizacion y Barbarie

La muerte de un niño, cansinamente relatada de tanto en tanto en un rincón de la página "Internacionales" de cualquier periódico no suele despertarnos sentimientos muy exaltados. Se sabe: la repetición de la barbarie no la transforma en civilización, pero adormece los sentidos, apachorra la indignación. El veneno diario en pequeñas dosis puede ser, incluso, muy efectivo cuando irrumpe una cantidad pantagruélica en nuestro torrente sanguíneo.
Todos los días mueren niños, la mayoría por causas evitables, acá nomás, a diez cuadras. ¿Por qué rasgarse las vestiduras ante una muerte a más de diez mil kilómetros?
Aquí, como casi siempre, los poetas lo dicen mejor. Paso, entonces, a un grande:

TODOS NOSOTROS
Que cosa terrible sentir
que el tipo de al lado no importa,que no existe, ni pincha ni corta,
que si hace un infarto la mujer aborta.
No nos molesta ni nos importa,
no nos molesta ni nos importa.
Qué cosa terrible y normal
que la gente se muera de guerra,
que reviente, que esté en la miseria,
esta cosa tan simple, esta cosa tan seria,
no nos enoja ni nos aterra,
no nos enoja ni nos aterra.
Lo que no te toca de cerca
finalmente no interesa.
Somos como las viejas
que juegan a la canasta
y combaten la pobreza
con un poco de pereza.

Qué cosa terrible saber
que la gente de arriba es siniestra
que es tan vieja y enferma que apesta
pero nadie la acusa y nadie protesta,
y no nos importa ni nos molesta,
y no nos importa ni nos molesta.

Qué cosa terrible pensar
que mientras yo creo ser centro,
me doy cuenta que nadie por dentro
movería una mano por verme contento,
y no me molesto ni me caliento
y no me molesto ni me caliento.
Lo que no te toca de cerca
se olvida, no importa, se esconde.
Somos como los perros
que tienen un hueso enterrado
y no se acuerdan adónde,
pobres perros casi hombres...

Qué cosa terrible saber
que la vida se achica y se acorta,
y no nos importa y no nos importa
y no nos importa y no nos importa
y no nos importa, hmmm.
Letra y Música de Jorge Schussheim

Resulta difícil mejorar esto. Así las cosas, y sin poder hacernos los distraídos, solo resta, tal vez, sacudirnos la apatía, despertar los sentidos, escupir la indignación, no sea cosa que se nos anquilose dentro, y como un alien nos devore, despacito, sin que nos demos cuenta, o - peor, infinitamente - que nada nos importe.
Gritar, entonces, puede ser la consigna, ahora como hace cien años:

En la ciudad asesinada
Levántate y ve a la ciudad asesinada
y con tus própios ojos verás,
y con tus manos sentirás
en las cercas y sobre los árboles
y en los murosla sangre seca y los cerebros duros de los muertos...

Jaim Najman Bialik

¿Qué nos queda, si no, al ver las imágenes del horror? Gritar, expulsar el veneno de la costumbre, vomitar el asco del tóxico embrutecedor. Inundar el cuerpo con el aire puro del grito, de la santa indignación. Limpiar los pulmones de tanta basura cotidiana, vociferar hasta que sangre la garganta. Llamar, de una vez por todas, a las cosas por su nombre.

Muy claras son las cosas, y la honestidad impone llamarlas por su nombre: al crimen de guerra, al crimen de lesa humanidad, y al genocidio. La destrucción de toda la infraestructura que posibilita la vida humana en conglomerados urbanos es un crimen contra la humanidad. El bombardeo de áreas civiles desprotegidas es un crimen de guerra, y la demolición de edificios civiles y residencias particulares con seres humanos adentro es genocidio. De poco les servirá tratar de ocultarlo al mundo: lo verán en sus ojos cuando crucen miradas. Lo sentirán cuando sus hijos les pregunten:

¿Y tú que hiciste en la guerra, papá?

udi, diciembre de 2008

viernes, 5 de diciembre de 2008

Reingenieria en las comisarias porteñas

¿Es necesario para el buen funcionamiento de las comisarías capitalinas que respondan a ese "old fashion style", que las caracteriza?

La respuesta, para el comisario inspector Franco Sideco, es negativa.

- La arquitectura, el diseño, la ubicación, le diría más: hasta los uniformes y la decoración interior de las comisarías responde a necesidades funcionales y criterios de otro tiempo. De otro mundo - Agrega, con una sonrisa debajo de sus poblados bigotes que dejan intuir algunas horas semanales dedicadas a su "look", confirmado, por si hiciera falta, por indisimulables "claritos" en su pelo castaño.

Sideco, que antes de ejercer como "Superintendente de Edificaciones y Panópticos" fue un avanzado estudiante del "New Design Institute", en Palermo Hollywood, llegó a este puesto de la mano de la renovación - la "revolución", la llama él - que produjo la transferencia de la vieja Policía Federal a la esfera de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "El ministro me sedujo con la propuesta", rememora Sideco, en referencia al llamado del "Ministro de Seguridad y Cultura" de la CABA, el Técnico Industrial Juan Carlos Bromberg.

Sideco no da lugar a dobles interpretaciones, su adscripción a los principios de la Jefatura de Gobierno es sin fisuras. Resalta, en este sentido, la tarea llevada a cabo por la nueva Ministra de "Educación y Seguridad Ciudadana", la Primera Actriz de la Nación Moria Casandreu en la articulación entre la "escuela y la seguridad", y su plan "Detección Precoz del Delincuente", mediante el cual los alumnos de los establecimientos públicos educativos colaboran con el mantenimiento de la seguridad ciudadana notificando a las autoridades de la comisaría de la cual depende cada escuela (vieja aspiración del vice-jefe de gobierno, el rabino Brugman: colocar las escuelas en la órbita del "Gabinete de Seguridad y Cultura") la comisión de cualquier delito del cual sean testigos o hayan recibido noticia. La introducción de la cláusula de "productividad" ha generado, por cierto, una sana competencia entre las escuelas, que incrementan su presupuesto en función de la cantidad de delitos denunciados. Sideco no duda de las bondades del método:

- Franco, me dijo el Ministro Bromberg, la seguridad es el bien más preciado. Sin seguridad no hay libertad, ni cultura, ni productividad. Pero la búsqueda de la Seguridad (en las palabras de Sideco se "escuchan" las mayúsculas) no implica renunciar a los superiores valores que guían nuestra filosofía política: "La gente bien quiere el bien de la gente". Para eso los alumnos son una ayuda invalorable. Las estadísticas vienen demostrando que los adultos, conscientes del nuevo papel que les toca a los jóvenes en el "Nuevo Orden Porteño", han reducido en un 19 % su inclinación al delito, ante la certeza de que serán denunciados ante las autoridades de la comisaría más próxima.

- ¿Y en lo que atañe a la remodelación del espacio de "seguridad ciudadana"?

- Lo seguro no quita lo agradable - sonríe nuevamente SIdeco - Las nuevas salas de interrogatorios, por ejemplo, contemplan los últimos desarrollos en tecnología de "Seguridad Urbana" pero al mismo tiempo están dotadas de todo el confort necesario para recibir y alojar a los "Nuevos Desafíos a la Seguridad", como ser: Pelotero, televisión por cable, cama elástica, juguetes pedagógicos, etc.

- ¿Se nota la influencia del "Ministro para la Niñez y la Juventud"?

- ¡Por supuesto!, gente como él nos aporta una experiencia de primera mano! - se entusiasma Sideco.

jueves, 12 de junio de 2008

A medianoche

A las doce, dicen que dicen, salen las brujas.
A medianoche, cuando todos lo gatos se parecen.
A esa hora, cuando los señores duermen,
y las señoras suspiran, y las adolescentes se consumen.
A medianoche, digo, te pienso.
A las doce, cuando la gente bien se guarda,
cuando todos los Natalios Ruiz que fueron,
y serán, medran temerosos del mundo,
o de sí mismos, quién sabe.

A esa hora te evoco, desnuda y en lo oscuro.
En la medianoche de la vida, te conjuro.
Te busqué, a pesar de mis temores,
y de tus dudas, de mis errores.
Me encontraste, tocando a ciegas.
Buscando la palabra, llegó la piel,

A la medianoche, pienso en mis brujas.
A las doce llegan, a veces puntuales.
"No es oro todo lo que reluce", me cuentan.
Y hasta el corazón más gastado puede,
agitarse, sufrir y sangrar, ¡como no!
Y sin embargo, elijo el dolor, de la vida,
la incertidumbre, la posible pena.
La copa ha de saborearse hasta el fondo.
¿Miedo? ¡Claro, de carne somos, y
si nos pinchan, sangramos!
Así y todo, elijo la vida, y el posible dolor,
antes que el silencio de la sangre
coagulada, fría, yerma.

udi, marzo de 2008

domingo, 13 de abril de 2008

Un citadino en la pampa gringa

Pocas cosas mas desagradables que el trabajo pesan sobre los hombres, mis estimados. Fue la maldición bíblica la que obligó al polígrafo del barrio La República a trasladarse, muy a su pesar, a la mediterránea y docta ciudad de Córdoba. Ya bastante difícil es para vuestro cronista abandonar su barrio, así que imaginad, mis pacientes lectores lo incordioso que le resulta movilizarse mas de 400 km.

Pero, todas las protestas de este servidor fueron desmontadas con prolijidad por los irrefutables argumentos de las necesidades empresariales.

Así las cosas, emprendió Udi - obediente - el camino que lleva de la portuaria, fluvial y fenicia capital de los cereales a la capital del cuarteto, el automóvil y las sierras.

Para aquellos que ignoren (o hayan olvidado) ciertos datos esenciales de la demo-geografía pampeana les recomendaré que agarren los libros, que no muerden, o - en su defecto - un mapa carretero, como hizo este modesto escriba, quizás algo atemorizado ante la perspectiva de reencontarse con una materia que le amargó su poco destacable paso por las aulas del Colegio Nacional N° 1, de infausto nombre.

Para vuestra ilustración, queridos lectores, comentaré que los cuatrocientos y pico de kilometros que separan ambas urbes atraviesan las llanuras mas fértiles de estas ubérrimas tierras. Llanuras habitadas, mayoritariamente, por los rubicundos descendientes de aquellos esforzados suizos, piamonteses, lombardos y marchegianos que desde mediados del siglo XIX, y huyendo algunos después de la derrota en "La Primavera de los Pueblos", poblaron, laboraron y abonaron con su sudor y su sangre.

El camino - se sabe - suele tornarse monótono cuando uno debe concentrar la mirada al frente, máxime cuando todo lo que lo rodea se asemeja a un desierto verde, así que - ya anocheciendo - este servidor dió por bienvenida la aparición, en tierras cordobesas, de un grupo de vehículos estacionados a la vera de la ruta.

Relucientes vehículos todo terreno convivían en aparente paz con desvencijadas "chatas", algunas piras de neumáticos ardían cansinamente, miradas - con esa obsesión que tienen los humanos por el fuego - por grupos de mujeres mateando. Chicos corriendo, adolescentes en motos y una parrilla con varios kilos de carne vacuna, que brillaba por su presencia y aromatizaba el entorno.

Unas cien personas ocupaban el centro de la ruta, obligando a los conductores a detenerse, cosa que unos diez vehículos, entre automóviles y camiones, habían hecho, con una paciencia que ya quisiera este servidor haber visto frente a situaciones parecidas.

He de reconocer, mis estimados, que la predisposición de vuestro improvisado cronista agropecuario no era de las más amables para con los motivos, explicaciones y métodos que estas personas esgrimían para justificar su actitud, un tanto ¿compulsiva? a interrumpir el tránsito por una ruta nacional (o provincial, tanto dá).

Ya sea, pues, por motivos justos, o de los otros, este obligado viajero, al que aún le faltaban mas de 200 km. para llegar a su destino (bah, a Córdoba, que su destino vaya uno a saber dónde está) sintió bullir dentro suyo alguna dosis de indignación al ver a poseedores de extensiones de tierra valuadas en cientos de miles de dólares impidiéndole continuar su viaje y su (ejem) trabajo.

Fué aquí que Udi recordó ciertas expresiones de días atrás, cuando ante la irrupción de los morochos, esforzados, algo prepotentes y poco mediáticos defensores del elenco gubernamental en la Plaza de Mayo supuso que mucho más efectivo hubiese sido enviar, antes que la "patota" lumpen y pintoresca a la "patota" de la AFIP a los piquetes de los capitalistas agrarios. Este poco idóneo plumífero sostuvo, entonces y ahora, que la variedad rural de la especie "capitalistus rapiñatis" debería sentir especial repulsión ante la mera posibilidad de que alguien sepa la verdadera magnitud de sus ventas, la suma de las declaradas y las otras, para no hablar de las ganancias que dichas ventas reportan.

Asi fue que, asumiendo actitud de inspector, bajó el polígrafo del barrio La República, devenido en falso botón del fisco, munido de su agenda símil cuero, y comenzó a tomar nota de las patentes de los vehículos, sin distinguir entre relucientes y embarrados.

Naturalmente esta actitud no pasó desapercibida para la pequeña multitud reunida sobre la calzada de la ruta, ni - todo hay que decirlo - para la fuerza policial, representada por una oficial rubia y muy producida y su ayudante, morocha, joven y de cara limpia. Algunos participantes de la Asamblea de capitalistas agrarios, y las representantes de la ley y el orden se dirigieron hacia el lugar en el que este escriba ejercía su ficticio rol de buchón de la ex-DGI. Esta peculiar "Task Force" se acercó a vuestro cronista de segunda con una mirada entre inquisitoria y hostil (salvo la agente de policía más joven, que sonreía un tanto pizpireta. Habréis notado, mis queridos, que de ciertas cosas no se vuelve...).

Requerido que fue, por parte de esta comisión de ¿notables? el motivo de la actitud de pesquisa que parecía adoptar este falso periodista (ya sabemos que los periodistas "de verdad" se ocupan de reflejar los conflictos de la "gente" con los demás habitantes de este suelo) la respuesta, en parte fruto de la inspiración del momento, en parte meditada, forzoso es reconocerlo, trató de hacer entrar en las bien pobladas (exteriormente) molleras de quienes proclamaban que "cultivar el suelo es servir a la patria" que la ocupación de la calzada de una ruta impidiendo el tránsito a otros compatriotas está debidamente clasificada en ciertos conjuntos de libros que suelen denominarse, por comodidad descriptiva como "leyes" y - detalle no menor - expresamente prohibida por esas mismas leyes. Asimismo preguntó este escriba con veleidades de justiciero fiscal a sus dignos interlocutores (aunque con la mirada pendiente en las reacciones de la joven policía, la morocha, que a estas alturas demostraba un interés mayor que el que pudiese esperarse de su triste oficio en las palabras de vuestro cronista) si no coincidían en la generalizada creencia que sostiene que es deber de todo buen ciudadano denunciar la comisión de un delito - es decir: una violación a las leyes - allí dónde lo reconociese.

Con la mejor cara de ciudadano respetuoso y ¿Por qué no? amante de la legalidad instituída y la corrección política sugirió entonces vuestro polígrafo que un grupo de personas que tan acendradamente defendían el respeto a aquellas leyes que consagran el derecho a la propiedad privada no deberían hallar mácula en la intención de proteger otro derecho, quizás de no tanta importancia, aunque sí relevante para un servidor, en este caso el de libre tránsito.

Cierto es, mis estimados, que la situación requería de un considerable esfuerzo de dramatización por parte de este servidor, habrá incluso quienes lleguen a hablar de cinismo, pero ¡nadie es perfecto!, coincidiréis - supongo.

Así las cosas reforzando la tesis antes expuesta redobló Udi la apuesta y especuló sobre las incomodidades e incordios que sufrirían, sin duda, aquellos propietarios de vehículos denunciados por ante el juzgado federal más próximo por la comisión del delito antes citado. Esto, naturalmente, sin perjuicio del íntimo convencimiento de vuestro narrador sobre la casi segura inutilidad del proceso, dado que a nadie escapa que semejante causa tendría muy escasas probabilidades de encontrar un juez accesible a su prosecución. Sin embargo, y notad aquí mis queridos y fieles lectores que en esto radicaba toda la posibildad de éxito de esta jugada. como quién dice "cantar retruco con el cuatro de copas", hasta que un juez atribulado de cosas más importantes desechara las denuncias la lenta pero inexorable maquinaria judicial se habría echado a rodar, emitiendo los citatorios pertinentes al caso, etcétera, con las consiguientes molestias para los propietarios de los vehículos denunciados, que a la sazón ya no parecían tan relucientes.

Para abreviar el relato, que ya estará cansando a algunos, por cierto, se consignará aquí, brevemente, que la "comisión de notables", y la policía rubia y producida, se dirigió hacia dónde se hallaba el grueso de la autodenominada "asamblea de productores". No así la policía joven, que halló importantes razones de servicio para inquirir a vuestro cronista sobre su lugar de procedencia y destino, motivos de viaje y hasta la asiduidad de los mismos. Este polígrafo, a despecho de sus prevenciones de toda la vida respecto a los guardianes del orden (instituído) le solicitó a la joven y bella agente de la vieja y fiera institución policial su número de teléfono celular, a fin de interiorizarla en forma más acabada de sus hábitos de viaje, preferencias musicales y demás datos que pudiesen predisponerla favorablemente hacia un servidor. En eso estaba la conversación cuando una persona de la "comisión de notables" se acercó a vuestro cronista y su automóvil profiriendo voces al estilo de "Má, sí. Pasá y la reputa madre que te parió". Lo cual viene a demostrar su falta de tacto, dado lo privado de la charla que este viajero mantenía con la joven agente policial. Al mismo tiempo el grupo de habitantes de nuestra "pampa gringa" se dividía en dos fracciones, a ambos lados de la ruta, pero monolíticamente unidas en su evaluación (y reprobación) de los procederes de este servidor, todo lo cual era demostrado vehementemente y con expresiones que este cronista considera impropio reproducir en estas líneas. (Para quién quiera conocer detalles sobre el vocabulario de nuestros "productores autoconvocados" estará este polígrafo dispuesto a contarlas a través de correos personales).

Siempre es bueno saber hasta dónde se puede tensar la cuerda, se dijo Udi, vagamente sentencioso. Y fue así que vuestro narrador subió presuroso a su automóvil, no sin algún temor a que el mismo fuese objeto de injurias aún más perniciosas, y poniendo una primera interminable se perdió en la obscuridad de la llanura pampeana, saboreando su módica (y casi inútil) victoria contra la prepotencia del capital agrario, y lamentando no haber tenido suficiente tiempo para obtener el número de la joven y bella agente policial.



En este punto, mis pacientes lectores, me veo forzado a abandonar el tono intimista y casi confidencial.

No había recorrido unos cien metros cuando noté a un joven "haciendo dedo". Necesitado de algo de charla detuve el auto y lo llevé hasta la localidad siguiente. En el trayecto el chico - no más de veinte años - me contó que su patrón lo había llevado al "piquete" a la mañana, para quemar los neumáticos al costado y en el centro de la ruta. Eso sí, le había pagado un sandwich y una coca. En concepto de "participación en las ganancias" habrá sido...Ni siquiera con sus manos hacían la protesta estos señores.

Puaj...

viernes, 21 de marzo de 2008

Gran Evento en Rosario


Mis queridos: la ciudad de Rosario, que resignadamente soporta mi presencia desde hace ya ¡Ay! tantos años, se viste de gala para la realización de un evento sin par, del cual este humilde polígrafo quiere dar cuenta.En efecto, se cumple este año el vigésimo aniversario de la creación de una institución que ha marcado rumbos en la defensa de ese inestimable bien al que tantos poetas han cantado, y por el que tantos luchadores han dejado la vida: la LIBERTAD.En este caso concreto, la libertad de los mercados.Así es, mis estimados, ilustrísimos nombres se han de dar cita en la "Capital de los cereales" para celebrar la persistencia de una idea, la coherencia de un pensamiento, la convicción en los principios, la tenacidad en un norte: ¡Los beneficios!
¡Pasen y vean!

Huelga decir que semejante reunión de preclaros defensores de los derechos humanos capitales ¿O del capital? llamó la atención de este curioso escriba, y hete aquí que entre tanto ex-presidente, afamado novelista y acérrimo defensor del estado de derecho aparece un hidalgo apellido que le trae a vuestro barrial polígrafo ciertos recuerdos de años atrás, el aciago 2002, a mor de precisión. Hurgando en la memoria de la compu, y en formato accesible, apareció un intercambio epistolar entre un servidor y este encumbrado personaje, a quién nunca dejaré de agradecer por haberse dignado a polemizar con un ignoto y oscuro amateur de la economía.A continuación, pues, una nota de nuestro invitado, la respuesta un tanto iracunda de el polígrafo del Barrio La República, y el esclarecedor - aunque un tanto escabroso - cruce de correos posterior.¡Que lo disfruten! Y si no fue de vuestro agrado, sufridos lectores, hacédmelo saber, que nunca es tarde para aprender.


*Udi,
udi.cuatro.catorce@gmail.com
rosario, marzo de 2008

Argentina: El espectro de la hiperinflación
por Lorenzo Bernaldo de Quirós
Lorenzo Bernaldo de Quirós es presidente de Freemarket International Consulting en Madrid, España y académico asociado del Cato Institute.

Los últimos acontecimientos de Argentina muestran un hecho relevante: un país no tiene fondo, su caída puede ser permanente. La negativa del Fondo Monetario Internacional a proporcionar asistencia financiera al Gobierno Duhalde es lógica y positiva. Lógica, porque no existe un programa económico capaz de sacar a la república austral de su dramática situación; positiva, porque una nueva inyección de liquidez del FMI equivaldría a suministrar un poco de oxígeno a un enfermo cuya asfixia es inevitable. Por otra parte, el papel de la institución internacional en Argentina ha sido muy negativo. Sus sucesivos apoyos a los gobiernos han sido un anestésico que ha retrasado el enfrentamiento del país con la realidad y ha retrasado la introducción de las medidas que necesita para superar la crisis.
Lejos de invertir su enloquecida deriva populista y su incompetencia técnica, Duhalde es contumaz en el error y avanza de manera decidida hacia el desastre. En unos pocos meses, ha desmantelado los modestos avances liberalizadores realizados en los años 90 del siglo pasado. El corralito y el corralón ha causado un daño irreparable al sistema bancario. El establecimiento de barreras arancelarias para determinados bienes, servicios y transacciones financieras junto a los impuestos cargados sobre las exportaciones de algunos productos suponen una vuelta al proteccionismo. Los ejemplos podrían multiplicarse. El gabinete peronista ha liquidado con una sorprendente rapidez las reformas introducidas en el primer mandato de Menem y ha reconstruido una economía de corte mercantilista con el pretexto de luchar contra la crisis. Como era previsible, la flotación del peso en ausencia de un marco fiscal y monetario consistente se iba a traducir en una fuerte depreciación de esa divisa. Cualquier economista mínimamente informado lo sabe aunque, según parece, el gabinete peronista lo ignora. Ante un panorama de esta naturaleza, el movimiento siguiente de Duhalde era previsible: introducir controles de cambios para impedir la caída libre del peso. Sin embargo, esta iniciativa no resolverá ningún problema y creará otros. En concreto, permitirá el desarrollo de un lucrativo mercado negro de divisas, fomentará la corrupción y distorsionará aún más el funcionamiento de la economía. A las distorsiones creadas por el primer programa Duhalde en los mercados de bienes y servicios se unen ahora las generadas en el de cambios. Pero ahí no terminan las cosas. Sin un banco central independiente con un objetivo de inflación preciso, la devaluación ha desencadenado un proceso inflacionario que puede desembocar en una hiperinflación. En ausencia de un marco monetario creíble, las expectativas inflacionarias de los agentes económico internos y externos se disparan, ya que no existe ningún freno institucional a la creación de dinero. Se produce así una intensa presión depreciatoria sobre la tasa de cambio de la moneda argentina, ya que ni los nacionales ni los extranjeros desean mantener unos pesos incapaces de mantener su valor. En consecuencia, quieren deshacerse de ellos y adquirir dólares u otras monedas fuertes para salvaguardar su riqueza y su poder de compra. Esto impulsa una dinámica bajista en el precio de la valuta austral.
La depreciación de la divisa es un voto de desconfianza de los mercados al Gobierno Duhalde. щste considera que la magnitud de la pérdida de valor del peso es excesiva e injustificada. De acuerdo con esta afirmación se habría producido una sobrerreacción bajista en la tasa de cambio del peso al estilo de las descritas por Dornbusch. Si esto fuese cierto, los controles cambiarios estarían en parte justificados. Sin embargo, este enfoque es erróneo. La intensidad de la caída del peso recoge las expectativas racionales de los agentes económicos, su convicción de que no existe ninguna restricción a su pérdida de valor. En este contexto, los controles de cambios serán insostenibles y la inflación reprimida por ellos se desbordará. Cuando se pone en marcha una tendencia de esta naturaleza, se llega a la hiperinflación a una velocidad de vértigo. ¿Es inevitable la hiperinflación? La respuesta es mixta. Sin un banco central consagrado a lograr la estabilidad de los precios, las expectativas inflacionarias desatadas por la política de Duhalde producirán una coyuntura hiperinflacionaria. En este caso, Argentina habría logrado otro récord: convertir en poco más de un año una coyuntura deflacionaria en una hiperinflación. En la práctica, esto es el resultado de la desagradable aritmética monetarista descrita por Sargent y Wallace a finales de los 70. Cuando un Gobierno se siente incapaz de reducir el binomio déficit/endeudamiento a través de medios ortodoxos, la tentación de imprimir billetes para financiar esos desequilibrioses muy alta. щsta es en buena medida la situación de Argentina y, por tanto, el espectro de la hiperinflación, vuelve a planear sobre la república austral.

Hasta aquí las valiosas premoniciones de nuestro ilustre visitante. A continuación una respuesta, publicada en
www.postalesdelsur.com
, el 02-04-02, de talante algo irónico - concedo - con críticas crudas, afirmaciones temerarias, predicciones agoreras y final cuasi litúrgico.

ARGENTINA: LA TANGIBLE PRESENCIA DE LA HIPERINFLACION

La nota de opinión (Argentina: El espectro de la Hiperinflación) publicada en la portada de Postales del Sur (http://www.postalesdelsur.com/opinion/hiper.htm) por el presidente de Freemarket International Consulting y académico asociado del Cato Institute, quién responde al hispánico nombre de Lorenzo Bernaldo de Quirós, constituye una buena muestra de cinismo, mala fe, e intento de hacer pasar gato por liebre, adornando ideología reaccionaria con lenguaje pretendidamente "científico". Desde el título mismo el autor amenaza, no advierte, con la hiperinflación, de infausta memoria para los argentinos. Conjurando a los espectros el escriba nos infunde el temor a Dios si no se aplican las recetas que la ortodoxia neo-liberal prescribe, escamoteando - eso sí - que la enfermedad que padecemos se debe a la aplicación ininterrumpida de los brebajes que los médicos brujos del F.M.I. nos suministraron durante veinticinco años en forma ininterrumpida. Los últimos años han sido pródigos en producir profesionales de las ciencias sociales que - a sueldo del capital financiero multinacional - se ocuparon de introducir cargas de significado interesadas para viejos y universales conceptos. De tal modo, y a título de ejemplo, "Déficit fiscal" pasó a ser la diferencia entre lo que un estado recauda, y lo que gasta, después de pagados los servicios de su deuda, y no antes como la ciencia económica - y el sentido común - entienden. Claro que para esto primero debieron - los coreutas del capital financiero - convertir la economía, ciencia social, en Crematística, subproducto de ésta que se ocupa del dinero, la moneda, los medios de pago. El dato no es menor: para vendernos el neo-liberalismo primero debieron convencernos de tomar a la parte - el dinero - por el todo - la economía.
Arranca su arenga partidista el articulista de hidalgo nombre con alabanzas al Fondo Monetario, por haberse éste decidido a tomar el toro por las astas - valga para el caso la ibérica comparación - y exigir a la Argentina auténticas medidas liberalizadoras, deplorando que en el pasado el organismo de crédito internacional haya sido tan "anestésico", retrasando de ese modo " el enfrentamiento del país con la realidad ", lo real es la liberalización, cualquier otro marco teórico es realismo mágico, latinoamericano, poco trabajador. Más adelante nos informa el autor que se han desmantelado los modestos avances liberalizadores de los años '90 a manos de la deriva "populista". Claro como el agua clara: Liberalizar es hacer ciencia, populismo es ideología. Saber frente a superstición, ni Comte lo hubiese explicado mejor. La peor lacra positivista en manos de los sacerdotes de la nueva religión: neo- liberalismo o muerte, exclamarían, si se les cayera la máscara. Claro que para cualquier persona con mínimas dosis de sentido común la consigna es ligeramente distinta: Neo-liberalismo ES muerte. El llanto de los cocodrilos es impresionante: No deja altar sin derramar una lágrima. El ilegítimo gobierno argentino avanza a paso redoblado licuando: pasivos empresarios y devaluados salarios. Pero ni siquiera esto les alcanza a los lacayos de los nuevos condes transilvanos. Quieren todo: pasivos licuados, si. Salarios devaluados: mejor. Barreras arancelarias: ¡Bajadlas! Retenciones a las exportaciones: ¡Quitadlas, coño! ¿Control de cambios? ¡Vade Retro, Satanás! ¡Como lamenta nuestro admonitor de turno que se hayan liquidado las "reformas introducidas en el primer mandato de Menem"! En fin, después de acudir a la aritmética monetarista para respaldar la contundencia de sus amenazas si no se recurre a los métodos ortodoxos, el autor advierte contra la tentación de comer del árbol de la emisión monetaria, violando los preceptos de su vengativo Dios, quién no dudará en sacrificarnos en el altar del equilibrio fiscal.
Si bien llamar "populista" al gobierno argentino es todo un alarde imaginativo no debemos engañarnos. El capital financiero se cura en salud - ¡Sabedlo, oh menesterosos argentinos! - y presiona antes para crear las condiciones que llevarán a su objetivo de máxima, a saber: Hiperinflación Golpe de mercado y Golpe político cívico-militar (Si hace falta) Dolarización cinco por uno no va a quedar ninguno (argentino con trabajo digno) Salarios de 100 dólares (¡Por fin como en Brasil!) Privatización de lo que quede (Primero los Bancos Nación y Provincia de Buenos Aires) Ejecución de la cartera crediticia de esos bancos oficiales (Pequeños y medianos productores rurales de la Pampa Húmeda) Recompra de las empresas de Servicios Públicos por el capital norteamericano (Desplazando al corrupto capital europeo por su ético competidor) Elecciones (Jueguen un rato) Reutemann al gobierno (Cristalización del modelo latinoamericano en la esquiva República Argentina) Anclaje de nuestro país al Area de Libre Comercio de las Américas, per sécula seculorum, Amén En éste cronograma los primeros ocho pasos vendrían a ser la expiación, mientras los dos últimos serían la tan anhelada redención, tras la cual los argentinos por fin se convertirían a la verdadera FE:


NO HAY MAS DIOS QUE MAMON, MILTON FRIEDMAN ES SU PROFETA, Y EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL ES SU UNICA IGLESIA ACEPTADA.

Esta fue, mis queridos, escasos, pero no por eso menos apreciados lectores la respuesta que el polígrafo del barrio La República urdió en aquellos aciagos días ¡6 años pasaron, cáspita! y a continuación el interesante y elevado intercambio epistolar.
----- Original Message -----
From: Lorenzo Bernaldo de Quiros
To: Raul
Sent: Wednesday, April 03, 2002 1:37 PM
Subject: ATT. Sr. Raul
Estimado Amigo:
Su comentario a mi artículo "Argentina. El Espectro de la Hiperinflación" es una mezcla casi perfecta de descalificaciones personales, juicios sobre intenciones y descocimiento elemental de teoría económica que no merecerían respuesta si no fuese por la insustancialidad de sus planteamientos. Es goresca y recuerda volvidados "tics" totalitarios su argumentación de que quienes no piensan como usted están al servicio de oscuros intereses. ¿A cuáles sirve usted? ¿a los de un personaje de García Márquez definido como feliz e indococumentado o a los de una clase política que ha convertido uno de los países más ricos del mundo en uno cuasi tercermundista?Mi artículo no contine alabanza alguna del FMI, sino todo lo contrario, una crítica de su política. Por tanto, usted o no ha leído lo que he escrito o lo manipula con una falta de honestidad intelectual olímpica. Usted puede pensar lo que quiera, falltaría más, pero sus alegatos no impedirán que si no se aplica la política económica adecuada, la que defiende cualquier persona que sepa algo del asunto, Argentina se hundirá en el caos. Me remito a los hechos. Dentro de unos meses o semanas, la situación argentina será insostenible. Entonces, usted y quienes convierten al enemigo externo en la causa de todos sus males se llevarán una auténtica sorpresa.Un saludo afectuoso, LBQ

Aquí, para finalizar este plomo, la respuesta de un servidor.
Estimado Lorenzo:
Gracias por calificar mi comentario de "muestra casi perfecta", sabía que estaba cerca, pero ahora confirmo que las cosas no me salen del todo mal.
Tengo algunas dudas:
1) O mi lógica falla, o debo entender que la insustancialidad de mis planteamientos es lo que amerita su conceptuosa respuesta, por principio de contradicción infiero que si mis argumentos tuvieran sustancia no habría merecido su presente contestación. Poco caballeroso, o un tanto ilógico de su parte.
2) Yo no dije que quienes no piensen como yo estan al servicio de oscuros intereses. Digo, y repito, que su artículo está al servicio del capital financiero internacional. Nada oscuro, bien a la luz. Ya que estamos me extiendo:Las personas se mueven por intereses, todos lo hacemos, y generalmente nuestras ideas politicas, económicas y jurídicas responden a esos intereses. Por ejemplo: si mi lugar en la producción es el de propietario de un banco, es altamente probable que tienda yo a considerar como sacrosanto el derecho a la propiedad privada de los medios de producción. Afortunadamente no soy propietario de un banco, tarea riesgosa, con altas dosis de stress y mal remunerada.
3) Se pregunta Usted (aunque algo me dice que su curiosidad es pura amabilidad) a qué intereses sirvo yo. La pregunta es muy buena, tanto que titubeo de dar una respuesta unívoca, pero intentaré condensar:
a) El oro de Moscú
b) Los habanos de Fidel Castro
c) La cuarta internacional
d) La barba de Bin Laden
e) La felicidad del pueblo argentino
La resolución correcta de este sencillo múltiple elección no acredita un IQ elevado, pero ha demostrado ser muy efectivo a la hora de detectar partículas de sentido común.
4) Su "crítica" al FMI me recuerda a un cuento de Borges, a riesgo de ser pedante lo referiré brevemente: " En las afueras de Minsk se encuentran dos buhoneros judíos. Uno de ellos interpela al segundo: - ¿Adónde vas Jacobo? Este responde: - A Tcharkoie Selo, Daniel. Daniel entonces lo increpa: - Mientes, Jacobo, mientes. Me dices que vas a Tcharkoie Selo para que yo piense que vas a Ekaterinenburgo, pero en realidad vas a Tcharkoie Selo"
Dado que el mensaje puede ser poco perspicuo agregaré que la crítica puede ser de derechas, o de izquierdas. Dejo a su criterio definir de qué tipo es la suya.
5) Me predice Usted que Argentina "se hundirá en el caos". ¡ Caramba ! Mi modesta percepción viviendo aquí es que ya estamos comodamente instalados en él. Me pregunto - al pasar - ¿Se deberá a las malas políticas económicas de gobiernos izquierdistas en los últimos veinticinco años? Dudo - con permiso - que puedan calificar para esa categoría (la de izquierdistas) personajes como Martínez de Hoz, Sourruille, Cavallo, Machinea, etc.Posiblemente la proverbial ingratitud del pueblo argentino sea la culpable de que no se le rindan los honores correspondientes a tan denodados defensores de la libertad de los mercados. Tal vez tenga que ver con esto la errónea percepción por parte de este desleal pueblo de que para respetar dicha libertad hubieron de desaparecer 30.000 argentinos, marchar al exilio varios cientos de miles, y vegetar en la desocupación unos cuantos millones.
6) Por último - a no desesperar - insiste Usted en recomendarnos la "política económica adecuada", que - es de suponer - responde a la "teoría económica" de la cual soy particularmente ignaro. Bueno, quizás la intención sea que en dosis homeopáticas la ponzoña acabe por generar anticuerpos, así que: Bienvenidos Capitales que cobran tarifas que triplican las internacionales, Bancos que aplican tasas de interés en moneda dura que triplican la que se cobra en sus países sede, Gurúes económicos que proponen elevar los impuestos para cumplir con los servicios de una deuda inflada ficticiamente con asientos contables que no existen, y muchos etceteras. Pero como me arriesgo a que todo esto sea descalificado como "Ideología", permítame usted recordarle que la organización económica de una sociedad es una "construcción social" y no una dotación de la naturaleza, y como tal sujeta a las transformaciones que los hombres le impongan. de tal modo que si movemos la piedra basal de la economía capitalista - la propiedad privada de los medios de producción (sólo de estos) - todas las curvas, proyecciones, estadísticas, econometrías y variopinta gama de mediciones que ocultan tras el papelerío la miserable verdad se caen, che, se caen .
Así que no me vengan con ciencia, o como un patético economista argentino dijo: Las leyes de la economía son como la Ley de Gravedad. Olvidó, el muy ruín, que a diferencia del sistema solar, en economía sí podemos cambiar el centro alrededor del cual giran los planetas. Lo que los hombres hicieron, pueden deshacerlo. Si eso redundará en su beneficio, o no, es otra discusión. Pero es inaceptable que alguien defina como ciencia a un conocimiento que no puede cumplir premisas universales. Eso es deshonestidad intelectual.AtentamentePD: advierte usted que dentro de unas semanas se cumplirán sus pronósticos. ¡Pero si yo nunca dije que no fuese a suceder! La hiperiflación no es un espectro, es una realidad tangible que sólo espera una definición política para acelerarse.
"Los momentos en que somos más libres e iguales en este sistema son aquellos que dedicamos a la consecución de la utopía. El resto del tiempo somos meros esclavos."