Bella Ciao, una versión "pulenta pulenta"

martes, 26 de agosto de 2014

Alien





Lo extraño, lo desconocido, aquello que no podemos catalogar, aparece. Y lo hace más seguido de lo que pensamos, sólo que, tal vez por esas mismas características, no lo advertimos.

Pero, allí está, y un segundo después de no ver nada más que un blanco, vemos su silueta, su contorno, y quizás su esencia.

Y esa esencia es del material más fuerte, noble y resistente que pueda imaginarse: nuestros terrores.

Los fuimos acunando, los alimentamos y fortificamos. ¿Qué hacer con ellos si no?

Hasta que los tenemos de frente, y los reconocemos. ¡Pero, claro, si yo te creé! Fui recolectando cada ladrillo de tus paredes, colocando cada viga de tu estructura, inventando cada pigmento de tu color.

Y aquí estamos, después de no creer en tu existencia, pasada la negación de tu inconfundible pertenencia, frente a frente.

Entonces, como en un final cursi, puedo decirlo:

No sos vos, soy yo.

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