Un año de Francisco :

Un jesuita se come tres perucas al desayuno, y mientras se limpia los dientes pregunta cuando va a estar listo ese Stalin al horno que sus cofrades le prometieron para el almuerzo.

Con Trotzky, en cambio, no se mete:
sabe que las sectas judías son irreductibles,
miren si no dónde terminó uno que se tomó las cosas en serio:
Y si algo no quiere un jesuita, es eso. Bergoglio es un animal político, que sabe anudar alianzas cuando hace falta...
y traicionarlas cuando ya no convienen.
1 comentario:
Brillante su respuesta en el blog trosco, Udi.
Publicar un comentario