Bella Ciao, una versión "pulenta pulenta"

viernes, 19 de febrero de 2010

¿De que cornos hablamos cuando hablamos de "Deuda Externa", eh ?


Mis estimados, consecuentes y ¡Ay! pocos seguidores:
Hace tiempo que quería aclarar ciertos conceptos sobre la "Deuda Externa" (así, con mayúsculas).
La falta de tiempo, y de conocimientos, conspiró contra esta loable intención. Pero el polígrafo del barrio La República no se da por vencido tan fácilmente, no.
Así que - ante las carencias antes citadas - decidí recurrir al trabajo y la sabiduría de un amigo, que son la sal de la vida, aprovecho para editorializar.
Aquí van, pues, estas "Notas sobre la deuda al 30-09-2009", producto de la inteligencia y la pasión de un intelectual rosarino que me honra con su amistad.

"SOBRE LA DEUDA, DEUDORES, ACREEDORES, BENEFICIARIOS Y RESPONSABLES"
CPN Sergio Arelovich

Hace rato que ando con ganas de escribir algo sobre esto, porque mi impresión es que desde la izquierda, el progresismo y las alternativas hay una reivindicación de consignas de los ochenta que - a mi juicio - han envejecido porque las circunstancias han cambiado profundamente.

Lo siguiente es nada mas que un punteo de cuestiones, siempre subjetivas e incompleto, que me parece debiéramos pensar, conversar, discutir, si nuestro propósito es superar la simple consigna para pegarle a algún grupo político o ganar una discusión, panel, mesa redonda, guerra de volantes u obtener determinado tenor de una declaración pública. Desde mi perspectiva, se pueden hacer muchas cosas en torno de la problemática de la deuda, pero bien diferentes a las que enarbolan las consignas realmente existentes. Pienso que el PROPÓSITO CENTRAL de toda estrategia, dado el actual estado de cosas es obtener un RESARCIMIENTO ECONÓMICO por - al menos - una parte de lo mucho sacrificado por el pueblo argentino e inducir una SANCIÓN PENAL a responsables y a beneficiarios. Hablar de responsables incluye – entre otros - a los Poderes Ejecutivos, Legislativos y Judiciales involucrados. Los gobiernos democráticos que supimos conseguir homologaron todo lo actuado por la dictadura, deuda que ya prácticamente se ha esfumado, pero queda la nueva deuda tomada en democracia, incrementada notablemente durante los noventa por los efectos de la privatización de las jubilaciones y pensiones. Este efecto fué muy importante porque explica el 80% (si el OCHENTA por ciento) del incremento de la deuda pública entre 1994 y 2001 y explica además el 75% (si el SETENTA y CINCO por ciento) del déficit fiscal acumulado en esos años. Y como si fuera poco lo hecho por los presidentes, tenemos lo hecho o lo no hecho por los senadores y diputados. Todos los años, las cámaras deben analizar, aprobar o rechazar la Cuenta de Inversión que remite el Poder Ejecutivo. La cuenta de inversión es la ejecución efectiva del presupuesto, dentro del cual está el endeudamiento, sus cancelaciones y sus servicios. Ninguna Cuenta de Inversión fué rechazada, es más ..... la mayoría de ellas ni siquiera fué tratada y por tanto queda aprobada en forma ficta después de los cinco años. Acá habría una veta para trabajar, si diputados y senadores con disposición pondrían sobre la mesa las cuentas de inversión de los años 2004 inclusive en adelante (las no prescriptas) , pero ya anticipo que la presencia del canje en 2005 inhabilita buena parte de lo que imaginamos porque también fué acompañada por la legislatura.

  1. Cuando se habla de la deuda externa, se está hablando - por una enorme confusión existente - de la deuda pública de carácter financiero de la Administración Central del Estado Nacional.
  2. Por lo tanto esto NO incluye la deuda de las empresas del estado nacional, de la ANSES, de las provincias, de los municipios, etc.
  3. Dicha deuda pública es externa sí y sólo si (como diría un matemático), el acreedor es NO residente en Argentina y por el contrario es interna si el acreedor es residente en Argentina.
  4. Al 30/9/2009 (último registro completo de la deuda pública de la Administración Nacional, que involucra a la Administración Central y a los Organismos Descentralizados) , la deuda pública - traducida a dólares al tipo de cambio existente a esa fecha, ascendía a U$S 140.517.034.143,05. Esto no incluye la deuda no canjeada en el 2005 (a la que se identifica erróneamente con los holdouts) que sumaba a la misma fecha (30/9/2009) con intereses vencidos unos U$S 30 mil millones.
  5. La externa - según mi estimación - sumaba aproximadamente el 47.5%, es decir el equivalente a unos U$S 66.7 mil millones de dólares. El resto era interna, los acreedores RESIDEN en Argentina.
  6. Entonces, lo que hay ver es la composición tanto de la deuda interna como externa en lo que hace a sus ACREEDORES, para no cometer errores de apreciación política. Ejemplo: una porción importante de la interna lo es para con los futuros jubilados, porque el acreedor es la ANSES, por lo tanto reivindicar el NO PAGO es cuanto menos una estupidez inaceptable. Es dinero que a) el tesoro nacional le pidió prestado a la ANSES después de la estatización de las AFJP's y b) Títulos Públicos que las AFJP's habían comprado al estado nacional, cuya cartera fué transferida al momento del cambio del régimen previsional. La porción más importante de la externa está compuesta por Títulos Públicos que son los del canje de deuda de 2005, a muy largo plazo y en general con baja tasa de interés.
  7. Dentro de la deuda se encontraba la que tenía por acreedor al FMI. Ningún gobierno nacional elegido por el voto popular la cuestionó ni en sus montos, ni en sus tipos de interés. ni en sus condiciones de contratación. Y el de Kirchner, simplemente la canceló de un saque. Lo que no se puede pedir al FMI es que devuelva la plata (nadie puede alegar su propia torpeza dirían los leguleyos), pero no significa que no se puedan hacer otras cosas.
  8. También está la deuda con el llamado Club de París, aquí si que se podría reivindicar la investigación, la que seguramente puede ameritar un pedido importante de QUITA. Y también está la deuda que no ingresó al canje, frente a la cual mi opinión es que habría que reivindicar la NO REAPERTURA y por tanto el NO PAGO.
  9. Pero resulta que del total de la deuda pública, sólo el 44% era cancelable en dólares. El 46 % lo era en pesos, de los cuales la parte más importante ajustable por CER, el 9.7% en euros y así de seguido.
  10. Del total de la deuda, el 65.5 % estaba documentada en títulos públicos de largo plazo, dentro de los que están no sólo los canjeados en 2005, sino los que dieron en reemplazo de los depósitos a plazo fijo, deudas a jubilados, a familiares o víctimas del terrorismo de estado que no entraron al canje de 2005, etc.
  11. Casi el 65% estaba contratada a tasa fija (lo cual no quiere decir necesariamente baja para todos los casos), el 11% a badlar (tasa de los depósitos a plazo fijo), 10% a tasa libor (hoy en valores cercanos a CERO por ciento), etc
  12. Si miramos las fechas de contratación, veremos que de los 792 contratos vigentes al 30/9/2009 pasado, sólo dos tienen fecha previa al 10/12/1983, el resto fueron renovados o tomados en democracia, mal que nos pese. Esos dos contratos son del año 1967 (con el BID por U$S 120 mil dólares) y de 1977 (con el Banco de la Nación Argentina por U$S 60 millones de dólares).
  13. Téngase en consideración que los adelantos transitorios que el Banco Central le otorga al tesoro también constituyen deuda pública, lo mismo que los títulos a largo plazo que esa entidad tiene por los fondos que le otorgó en varias ocasiones al tesoro, esencialmente a Duhalde y a Kirchner (en este caso para cancelar la deuda con el FMI). Esta deuda no se va a pagar NUNCA y está bien que así sea porque el banco central no es un planeta de otra galaxia, es parte del mismo estado nacional que tiene el derecho de "señoriaje", es decir emitir un papel que tiene un costo de producción menor a su valor de mercado. En todo caso podemos analizar para que se usó, dentro del proceso de investigación que patrocinemos.
  14. El vencimiento del último compromiso es para el año 2089, CIEN AÑOS post inicio del menemato, época que no nos encontrará con vida a ninguno de los lectores de esta aburrida nota. Sin embargo, la concentración de vencimientos lo es entre 2010 y 2017, período que suma vencimientos por el equivalente a U$S 77 mil millones de dólares, que sumados a los respectivos intereses ascienden al equivalente de U$S 109 mil millones de dólares.
  15. Para el año 2010, los vencimientos de obligaciones nominadas en dólares suman U$S 6.300 millones de dólares, más o menos la cifra del fondo del bicentenario que pidió la presidente al renunciado presidente del BCRA. Quiere decir que de los vencimientos de 2010, sólo el 32% requiere de dólares, el resto es casi en su mayoría en nuestra propia moneda.
  16. El Gobierno Nacional aduce la necesidad de reabrir el canje de 2005 y cancelar al club de París para volver al mercado internacional de crédito. El estado no necesita volver a los mercados tradicionales de crédito porque tiene reservas internacionales (casi CASH) equivalentes al 68% de la deuda en moneda extranjera (ésta a largo plazo), para eso también son las reservas internacionales, para el pago de la deuda en moneda extranjera. En todo caso los que necesitan volver al mercado internacional son las grandes compañías nacionales o extranjeras que se financiaron entre 1994 y 2008 con el dinero de los laburantes y jubilados, administrados por las AFJP's, claro … era crédito casi gratuito, porque en la mayoría de los casos lo fué a tasa cero o incluso con quita del capital para el caso de las acciones.
  17. Por último, si hay una asignatura pendiente es la creación y puesta en funcionamiento del Banco del Sur, iniciativa que podría ser bastante más de lo que imaginó Chavez cuando lo formuló, superando el planteo desarrollista implícito en su formulación primigenia, pero esto es discutir relaciones de fuerza.

Que se puede hacer ? Obviamente que esto depende de la expectativa política de quien lo proponga.

  • Tenemos esta realidad y no la que quisiéramos.
  • Tenemos el antecedente de la investigación de Olmos y el fallo de Ballesteros pero se refieren a deudas de la dictadura solamente.
  • Tenemos el antecedente de la auditoría de la deuda en Ecuador, pero en un escenario que es diametralmente diferente del de Argentina
  • Tenemos las investigaciones truncadas por Alfonsón durante 1984, cuyos antecedentes aún se encuentran tanto en el Banco Central como en los archivos del propio Poder Ejecutivo.

Mi perspectiva es que se podría hacer - por ejemplo - lo siguiente:

  • Hacer una consulta popular por el SI o NO de la investigación del endeudamiento del estado nacional entre los años 1976-2009.
  • Si el gobierno nacional no lo toma, que es lo más probable, construir un movimientos que lo promueva para presionar a partir del resultado a los legisladores y al Poder Ejecutivo.
  • El objetivo de máxima es INVESTIGAR, para accionar judicialmente y lograr RESARCIMIENTO ECONÓMICO y CASTIGO PENAL. No se trata del NO PAGO, cuestión sólo aplicable a una porción mínima aunque no descartable de la deuda pública, sino de QUEBRAR la estructura de la propiedad del capital concentrado en Argentina, fruto de lo mal habido de las tenencias accionarias o de aplicarles multas tales que las obliguen a su transferencia al estado nacional o a emprendimientos cogestionados por los trabajadores, en función de los fraudes existentes. Pero también hay que apuntar a los funcionarios de gobierno y a los legisladores.

Si ya sé ..... me fuí al carajo ..... pero creo que para ser efectivo en política, hay que conocer la "realidad" que se pretende abordar. Sirvan estos pocos y desordenados datos como parte pequeña de lo mucho que tendríamos que conocer para diseñar una estrategia política exitosa en esta materia.

Sergio Arelovich

Rosario, 5 de febrero de 2010

¿Qué tal, Pascual?

3 comentarios:

Cehaj dijo...

Interesante artículo que tendré en cuenta en mi cátedra de Geografía de América.

Saludos entrerrianos!

jacquesdemolay dijo...

jebus!

Udi dijo...

CEHAJ: Si le interesa le puedo pasar la planilla de la cual se desprenden esos datos. Muchas veces, por comodidad, algunos prefieren gritar consignas muy estremecedoras, pero ponerse a estudiar...: ¡ni ahí!
Jacques De Molay: Asi como a los Capetos les llegó su hora, también les llegará a los infames traidores a la patria que contrajeron a nuestro nombre esas deudas.